La cercanía de un nuevo fin de semana XXL, donde el consumo de pescado suele incrementarse, reavivó las advertencias de especialistas sobre los riesgos asociados a la manipulación y comercialización inadecuada de este alimento. En diálogo con FM de las Misiones, la técnica superior en bromatología y capacitadora nacional en manipulación de alimentos, Viviana Barr, puso el foco en la importancia de respetar la cadena de frío y evitar la compra en la vía pública.
La profesional explicó que el pescado presenta características particulares que lo vuelven más vulnerable que otras carnes. “El pescado es muy susceptible a los cambios de temperatura y por las toxinas que produce, entonces tiene sus cuidados”, afirmó, al tiempo que insistió en la necesidad de adquirirlo únicamente en lugares habilitados. En ese sentido, remarcó que no se debe comprar en puestos informales y subrayó la importancia de verificar condiciones de almacenamiento y procedencia.
En relación a la conservación, Barr señaló que uno de los errores más comunes ocurre en el hogar, cuando se interrumpe la cadena de frío. Indicó que, en caso de haber olvidado descongelar el producto, lo más seguro es cocinarlo directamente sin exponerlo al ambiente. “Nada de pasarlo por agua. Si lo dejaste a temperatura ambiente, ahí estamos en un problema”, advirtió, al dejar en claro que ese tipo de prácticas favorece la proliferación de microorganismos.

También se refirió a los tiempos de guarda, tanto en refrigeración como en freezer. Según precisó, un pescado fresco puede mantenerse refrigerado solo durante 24 horas, mientras que congelado no debería superar los tres meses. En cuanto a preparaciones ya cocidas, recomendó no exceder las 48 horas antes de consumirlas, siempre respetando condiciones adecuadas.
Otro de los puntos abordados tuvo que ver con el auge del sushi, una opción cada vez más elegida en contextos de descanso o celebraciones. Barr destacó que se trata de un alimento que requiere especial atención por utilizar pescado crudo. “Es un alimento que se prepara en el momento y en media hora hay que consumirlo, no podés guardar”, sostuvo, y advirtió sobre los riesgos de pedirlo por delivery sin conocer las condiciones de elaboración y traslado.
La especialista además brindó pautas simples para identificar si un producto se encuentra en buen estado. Mencionó que los ojos deben lucir brillantes, la carne firme al tacto y las escamas bien adheridas. Cualquier alteración en esas características puede indicar deterioro. Asimismo, alertó sobre la presencia de parásitos como el anisakis, que puede encontrarse en forma de quistes y generar complicaciones si no se cocina correctamente.
En otro tramo de la entrevista, Barr vinculó los riesgos sanitarios con la contaminación ambiental, especialmente en zonas donde se liberan efluentes sin tratamiento. Explicó que metales pesados como el mercurio pueden acumularse en la cadena alimentaria y afectar la salud humana. A esto se suman fenómenos como la marea roja, que también impactan en la calidad de productos de origen marino.
Frente a este escenario, insistió en la necesidad de reforzar los controles y, sobre todo, la responsabilidad individual al momento de comprar y consumir pescado. “Hay que tener mucho cuidado. Ver, más que nada, la temperatura de almacenamiento y la forma de transporte”, concluyó, al recomendar trasladar siempre estos alimentos en condiciones refrigeradas.




