POSADAS. A dos meses del inicio del nacional “Plan Hogar” que reemplazó al denominado “Garrafas para Todos”, la venta del gas envasado y sobre todo los precios se normalizaron en esta localidad, aunque en el interior de la provincia los problemas son los mismos que en los últimos años, ya sean faltantes o precios altos. En la capital misionera, los comerciantes consultados por PRIMERA EDICIÓN admitieron que en estos sesenta días hubo una merma en la venta del gas envasado de 10 kilos, sin embargo también reconocieron que se debe a que, cuando se conoció la noticia del cambio de programa, hubo cientos de personas que se agolparon en las distribuidoras para comprar la “garrafa social” (a 16 pesos) y de esa manera no tener que abonar cuatro veces más, como es el valor en la actualidad. “Setenta pesos”, respondió José, de un autoservicio ubicado sobre la avenida López Torres, a la pregunta sobre el precio al que comercializa gas envasado. Este es uno de los pocos negocios que vende a ese precio la garrafa de diez kilos, ya que según el listado de precios de la página oficial www.programahogar.gob.ar/, el máximo para las distribuidoras y comercios es de 97 pesos. En la mayoría de los pequeños y medianos negocios que venden la garrafa de gas se hace a estos valores e incluso más. “Yo vivo en Garupá y en mi barrio está a 100 pesos”, contó Angélica Fernández, una joven de esa ciudad. Y comentó que el producto puesto en su casa desde la distribuidora cuesta entre 70 y 90 pesos, “pero tarda muchísimo”, aclaró. En este punto, vale aclarar que el sitio web del programa solamente tiene un lista de las empresas fraccionadoras, donde el valor máximo es de 53,70 pesos. Según indica el listado, al que se puede acceder desde Internet, en la provincia solamente hay tres fraccionadoras: en Posadas, sobre la ruta (Amarilla Gas); en el Parque Industrial, sobre uno de los accesos de Garupá (Shell) y en Mbopicuá, donde se encuentra la Cooperativa de gas, servicios públicos y viviendas de Misiones, ubicada sobre ruta nacional 12 a la altura del kilómetro 1.467. “Por suerte la psicosis terminó, ahora la gente sigue viniendo a la empresa a comprar, pero las filas ya no son tan largas y seguimos contando con muy stock. En las primeras dos semanas fue difícil cumplir con los compradores, pero ya no tenemos ese problema del faltante”, señaló a PRIMERA EDICIÓN un empleado administrativo de una distribuidora. En el interior, problemas disparesEn las primeras semanas, los funcionarios nacionales salieron a recorrer las distribuidoras de gas envasado y eso hizo que los comerciantes cumplan con lo que indica la Nación. Sin embargo, pasó el tiempo y pocos se acuerdan de reclamar, entonces los precios volvieron a dispararse en diferentes localidades de la provincia, en especial las fronterizas. En este sentido, en las zonas que limitan con Brasil, la problemática es aún mayor, a tal punto que el propio intendente de Bernardo de Irigoyen, Edgardo Aquino, habría dicho que allí se vende el gas a precios superiores a lo establecido. Este diario se comunicó telefónicamente con algunos pobladores de esa localidad, quienes confirmaron esta situación: “Es cierto, en los comercios locales se vende el gas a entre 95 y 110 pesos y aducen que es por el flete”, contó Oscar, un empleado de un organismo nacional, quien además añadió que el faltante sí está solucionado.Un problema que surge también en Bernardo de Irigoyen es que los comerciantes recargan las garrafas de manera precaria: “La mayoría de los habitantes de acá usan garrafas de origen brasileño, que son de 13 kilos, entonces los comerciantes tienen que trasladar el gas de un envase a otro, porque de otra manera no podrán conectar a las cocinas”, dijo el hombre. Consultado sobre cómo es el procedimiento, explicó: “Llevan las garrafas a un lugar descampado y lo cargan mediante una manguera. Es un invento casero”. En tanto, a los misioneros ya no les conviene comprar directamente en Brasil, a pesar de tener frontera seca, porque allá cuesta más de 150 pesos la garrafa.





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