ELMAU, Alemania (agencias y diarios digitales). Los dirigentes del Grupo de los Siete países más industrializados del planeta (G7) apoyaron recientemente unos objetivos ambiciosos de reducción de las emisiones de dióxido de carbono (CO2), y manifestaron su compromiso de renunciar gradualmente a las energías fósiles, lo que se considera de buen augurio para la conferencia climática de diciembre en París.En el comunicado de este lunes, los líderes de las siete potencias abogan por reducir las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero entre un 40 y un 70% de aquí a 2050, partiendo de los niveles de 2010.Prueba de su ambición, destacaron que quieren lograr esa reducción “en la parte alta de la horquilla”.Los siete países se comprometen también a asumir su parte de responsabilidad “para lograr una economía mundial sobria en carbono a largo plazo”. Para ello quieren “transformar los sectores energéticos de aquí a 2050” en sus países. En otras palabras, prescindir al máximo de los combustibles fósiles (gas, petróleo y carbón) en beneficio de las energías renovables. “Es una declaración histórica que anuncia el fin de la era de las energías fósiles”, se felicitó el colectivo European Climate.Jennifer Morgan, responsable de las cuestiones climáticas en el World Resources Institute, destacó que “por primera vez, los dirigentes del G7 apoyan el objetivo de descarbonizar la economía”.Las declaraciones de la cumbre de dos días en el castillo de Elmau sobre el clima eran muy esperadas, a seis meses de la cumbre de la ONU sobre el clima en París.Dicha cumbre ha de definir a nivel mundial el camino a seguir para limitar el calentamiento global.El presidente francés, François Hollande, que ha convertido este asunto en una de sus prioridades, se felicitó este lunes por los compromisos “ambiciosos y realistas” expresados. “Elmau ha cumplido con sus promesas”, coincidió Martin Kaiser, de Greenpeace.En Bonn (oeste de Alemania), donde se celebraban unas negociaciones multilaterales para preparar la conferencia del clima de París, las reacciones eran menos entusiastas. “No está claro en qué medida (los anuncios del lunes) van a transformar el debate”, comentó en Bonn Alden Meyer, analista de la Union of Concerned Scientists.Meyer destacó que los países del G7 formulan objetivos para todo el mundo, pero luego toman pocos compromisos concretos en lo que a ellos mismos respecta.Y es que para que la conferencia de París sea un éxito, será necesario obtener el apoyo de países muy contaminantes como son China, India, Rusia o Brasil.Los países del G7 (Estados Unidos, Canadá, Japón, Francia, Alemania, Italia, Reino Unido) representan el 10% de la población mundial, y alrededor de una cuarta parte de las emisiones de dióxido de carbono.El G7 hizo suyo el objetivo de limitar el aumento global de la temperatura en el planeta a dos grados centígrados respecto a la era preindustrial.Además reafirmó su compromiso de “movilizar” 100 mil millones de dólares por año de aquí a 2020, en dinero público y privado, para financiar iniciativas en favor del clima.El compromiso final, en el que cada palabra se sopesa mucho, fue el “resultado de unas negociaciones difíciles”, según reconoció Merkel. Los cuatro países europeos del G7 estaban a favor de una formulación vehemente y ambiciosa, pero se encontraron con las reticencias de Canadá y sobre todo Japón, cuya industria energética le da mucha importancia al carbón.Las promesas de los líderesLos líderes del G7 se comprometieron a trabajar para que el calentamiento global no sobrepase los dos grados centígrados con respecto a los valores preindustriales, el nivel indicado por los científicos como el tope asumible sin graves consecuencias.Los Estados miembros apoyan la meta fijada por la ONU para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero entre un 40 y un 70% para 2050, sin especificar objetivos concretos a nivel nacional.El comunicado final también expresa la disposición a impulsar el Fondo Verde del Clima, un mecanismo que debe estar dotado con 100 mil millones de dólares (88.600 millones de euros) al año a partir de 2020 para apoyar a los países más vulnerables al cambio climático. Haz lo que yo digo…Cinco de los siete países más ricos del mundo aumentaron el uso de carbón en los últimos cinco años a pesar de exigirles a países pobres el recorte de emisiones de carbono ante el cambio climático, reflejó una investigación.Gran Bretaña, Alemania, Italia, Japón y Francia quemaron en conjunto 16% más de carbón en 2013 que en 2009 y prevén aumentar aún más la construcción de centrales eléctricas que emplean ese combustible fósil, según un reporte de Oxfam, una confederación internacional de 17 organizaciones no gubernamentales.El documento muestra que las plantas de carbón del grupo G7 emiten cada año dos veces más dióxido de carbono (CO2) que todo el continente africano, y 10 veces más que los 48 países menos desarrollados juntos.Si las plantas de carbón del G7 fueran un país, añade, sería el quinto mayor emisor de gases contaminantes de efecto invernadero a la atmósfera.“Ellos todavía están quemando grandes cantidades, a pesar de estar disponibles eficientes alternativas de fuentes renovables de energía”, alerta el reporte.A nivel mundial, el carbón es responsable de casi tres cuartas partes (72%) de todas las emisiones del sector de la energía.En la Cumbre del Clima realizada en Copenhague en 2009, todos los países se comprometieron a evitar el calentamiento global de más de dos grados Celsius para evitar un cambio climático fuera de control, pero la Tierra está ahora en camino de calentarse por lo menos cuatro grados centígrados, advierte el informe de Oxfam.Para dejar de quemar carbón como parte del suministro energético se tendría que invertir en el almacenamiento de energía más inteligente, reducir la demanda y mejorar la eficiencia, indica el documento.Uno de los puntos de fricción en las negociaciones sobre el clima -señala- es hasta qué punto los países ricos deben reducir las emisiones de gases de invernadero.El Instituto Ambiental de Estocolmo encuentra que las economías emergentes de China, India, Sudáfrica y Brasil realizarán una mayor reducción de las emisiones para 2020 que sus contrapartes más industrializadas de Estados Unidos, Europa, Japón, Canad&aa
cute;, Australia y Nueva Zelanda juntos.





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