Real Sociedad se consagró campeón de la Copa del Rey tras imponerse 4-3 en los penales frente al Atlético de Madrid, luego de un vibrante 2-2 en el tiempo regular y sin diferencias en el alargue. La definición tuvo un marcado protagonismo argentino, tanto por el golazo en el tiempo reglamentario como por el penal fallado de Julián Álvarez.
El encuentro comenzó cuesta arriba para los dirigidos por Diego Simeone, que a los 13 segundos ya estaban en desventaja tras el gol de Ander Barrenetxea. La reacción llegó a los 19 minutos con un potente remate de Ademola Lookman que devolvió la igualdad. Sin embargo, antes del descanso, un penal cometido por Juan Musso sobre Gonçalo Guedes permitió que Mikel Oyarzabal pusiera el 2-1 para los vascos.
Durante gran parte del complemento, la Real Sociedad pareció encaminarse al título. Pero cuando el partido se apagaba, apareció Álvarez: a los 38 minutos, el delantero argentino sacó una gran maniobra individual y definió con categoría para establecer el 2-2 y llevar la definición al tiempo suplementario.
En el alargue no hubo diferencias y todo se resolvió desde los doce pasos. Allí, el arquero Unai Marrero se convirtió en héroe al atajar dos penales, uno de ellos al propio Álvarez, que pasó de ser figura a protagonista de la tanda desde un costado menos feliz.
De esta manera, la Real Sociedad celebró un nuevo título en una final intensa, con presencia decisiva de futbolistas argentinos y con la impronta competitiva que caracteriza a los equipos de Simeone, incluso en la derrota.





