CANDELARIA. Mientras el intendente de esta ciudad, Carlos Flores, intentará buscar su reelección como jefe comunal, los empleados municipales piensan cada día cómo sobrevivir con el sueldo básico mensual de 500 pesos que tienen y que no se actualiza desde hace años.Los ingresos totales de los trabajadores de la Comuna andan cerca de los 3.000 pesos, casi todo en negro, ya que apenas el 15% de esa suma está en el básico. Muchos están en condiciones de jubilarse y no quieren hacerlo porque pasarán a cobrar una miseria.Tampoco se animan a reclamar porque conocen el mal carácter y el manejo del intendente. Muchos ya sufrieron “aprietes y situaciones patoteriles” cada vez que alzaron la voz.El único concejal opositor, Rodolfo Roetti, presentó un proyecto de ordenanza para mejorar los salarios. El edil renovador afirmó que gran parte de los empleados municipales perciben un sueldo básico de 500 pesos y un salario de bolsillo de $2.500. Por eso, en la última sesión del Concejo Deliberante, planteó una iniciativa para establecer el salario mínimo vital y móvil en 5.400 pesos en abril y 6.000 pesos en julio, tal como lo anunciara el gobernador Maurice Closs en el discurso del 1 de mayo en la Legislatura provincial.El edil explicó que el año pasado presentó una propuesta similar, que fue rechazada por la mayoría oficialista en el Deliberativo. “Los municipales de Candelaria están por debajo del salario mínimo, que en julio se irá a 6.000 pesos. Hay empleados que no llegan a los 2.500 pesos. Le pregunto a cualquiera que tenga sentido común: ¿cómo hacés para vivir con ese sueldo?”, cuestionó Roetti.Indicó que hay agentes que están en edad de jubilarse pero evitan el retiro debido a la precariedad del suelo básico, estipulado en 500 pesos.Agregó que se reunió con representantes de los gremios de ATE y UPCN “para interiorizarme sobre el básico de los municipales en otros municipios y me dijeron que está en torno a los 1.400 pesos, el doble de lo que cobran en Candelaria”.Roetti aseguró que hay temor entre los agentes, “que no se animan a plantear sus reclamos al Ejecutivo por miedo. Le tienen miedo, están sometidos”, concluyó.Ya en octubre de 2014, Roetti había presentado un proyecto para que el Municipio adhiera a la resolución 3/2014 que estableció en aquel entonces el salario mínimo, vital y móvil en 4.400 pesos.“Los empleados del municipio están por debajo de ese monto, apenas llegan a la mitad. Estamos hablando de un sueldo de hambre. Un agente con 28 años de antigüedad cobra 2.800 pesos, ni se aproxima al salario mínimo. Le pregunté a mis pares (concejales) si podían vivir con esos sueldos. No dijeron nada”, dijo.Agregó que en las oportunidades que el secretario de Gobierno del Municipio, Aníbal Fariña, compareció ante los ediles, “dice que la Comuna anda bien, que el parque vial se compró con fondos propios, pero si es así, tienen que tener fondos para mejorar la calidad de vida de los trabajadores”. “No pueden comprar cosas a costa del hambre de los empleados. Y eso se reproduce en el Concejo: con la edil radical estamos cobrando 2.500 pesos, menos del doble que el bloque oficialista. Yo me siento discriminado”, concluyó Roetti.





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