POSADAS. El grupo de tareferos que hace más de una semana acampa frente al edificio de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) tiene decidido viajar en las próximas horas a Buenos Aires para protestar por la devolución de las asignaciones familiares que les fueron descontadas, en el caso de que hoy no lleguen a un acuerdo con el secretario general del organismo nacional, Rodrigo Ruete.En ese último caso, respaldados por la conducción nacional de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), se trasladarían hasta la sede central del organismo nacional, con el propósito de cobrar las asignaciones familiares y ayudas escolares retenidas a los actores desde principios de 2008 hasta el 30 de noviembre de 2009. De acuerdo a lo previsto, Ruete llegará esta mañana junto a un equipo para discutir los montos que reclaman los trabajadores. En ese sentido, la abogada de los tareferos, Roxana Rivas, reiteró que las liquidaciones presentadas al organismo el pasado 11 de agosto “se ajustan a lo que ordenó la Justicia. Acá nadie está pretendiendo más de lo que le corresponde, las liquidaciones están hechas en base a lo que el fallo dispone y es vergonzoso que Anses pretenda pagar otro monto”. Durante todo el fin de semana, un contador aportado por la Universidad Nacional de Misiones (UNaM) volvió a trabajar sobre las planillas. “Nosotros estamos pidiendo que nos devuelvan lo que nos corresponde, lo que es nuestro nada más, ya sufrimos bastante, sufrimos cuando nos robaron esas asignaciones familiares y sufrimos ahora reclamando que Anses cumpla lo que la Justicia le ordena”, sostuvo Cristóbal Maidana, secretario general del Sindicato de Tareferos.Este lunes los tareferos recibieron la solidaridad de Carlos Chile y Silverio Gómez, dos integrantes de la conducción nacional de la CTA, quienes también llegaron a Misiones para solidarizarse con esta protesta. Por la tarde, Chile y Gómez viajaron a Oberá para reunirse con los choferes agredidos supuestamente por una patota comandada por un delegado de UTA (Unión Tranviarios Automotor). También se esperaba una reunión con otros dirigentes gremiales locales. “Queremos volver a nuestras casas”La protesta tarefera, que comenzó con la “Marcha de los olvidados” el pasado 1 de agosto, ya lleva 20 días, trece de los cuales son de acampe y huelga de hambre rotativa que protagonizan los tareferos damnificados por la Anses. Muchos se encuentran muy cansados y preocupados por la situación de sus familias que quedaron tanto en Montecarlo como en Oberá. “Yo estoy firme para quedarme hasta que nos paguen, pero estoy preocupada por mis hijos que quedaron en casa. Acá comemos bien gracias a toda esta gente que nos ayuda, pero en mi casa ya está faltando carne y mercaderías”, destacó Sonia Lemos, delegada tarefera.Durante el fin de semana, algunas de las mujeres debieron ir a sus casas para saber de sus hijos, pero ayer a la noche comenzaban a volver. “Es muy difícil estar lejos, dejar a nuestros hijos, es muy injusto que nos hagan pasar ésto también”, lamentó Liliana Rodríguez, otra delegada del Sindicato de Tareferos que acompaña la protesta.





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