BUENOS AIRES (DyN-Medios Digitales). El suspendido fiscal José María Campagnoli hizo su primera jugada en el marco del juicio político que comenzará en su contra y rechazó las acusaciones que le reprochan haberse inmiscuido en una investigación contra el empresario kirchnerista Lázaro Báez. Además, Campagnoli impugnó la fecha elegida para mediados de junio para que se desarrolle el juicio -“llamativamente durante el Mundial”, dijo su abogado Ricardo Gil Lavedra- mientras que acusó a uno de los miembros del tribunal de presunta parcialidad.La defensa apuntó contra el vocal del tribunal, Ernesto Kreplak designado por el Poder Ejecutivo Nacional, quien se encontraba compitiendo para convertirse en fiscal federal, una resolución que debe tomar la procuradora Alejandra Gils Carbó.Sin embargo, el tribunal se vio eximido de tener que resolver el eventual apartamiento de ese vocal: tras los cuestionamientos expuestos por Campagnoli, sorpresivamente se anunció que Kreplak había renunciado al concurso para ser fiscal y, por lo tanto, la impugnación resultaba abstracta.Se suponía que a las 11 se iba a llevar adelante sólo un trámite preliminar frente al tribunal de enjuiciamiento del Ministerio Público, sin embargo, la audiencia se convirtió en una suerte de ring en el que el propio Campagnoli pidió la palabra para “contestar la prueba” en su contra.“Sé que en esta audiencia no debemos alegar pero quiero dejar en claro que mi fiscalía se apegó estrictamente al cumplimiento de la ley y no duplicó ninguna investigación”, sostuvo Campagnoli ante el jurado cuando finalmente se inició el trámite, tres horas después de lo previsto.Fue entonces cuando el presidente del tribunal, Daniel Adler le preguntó si quería declarar bajo la advertencia de que sus dichos podían llegar a “perjudicarlo” y entonces las partes siguieron discutiendo a quiénes llamarían como testigos y qué pruebas se pediría, muchas de las cuales deberán ser solicitadas a distintos medios de comunicación.Lo cierto es que el tribunal fijó las fechas de audiencia para los días 16, 17, 18 y 19 de junio y las del 24 y 25 de junio para el momento de los alegatos.Entonces, la defensa de Campagnoli solicitó formalmente la postergación porque uno de los testigos-clave, el fiscal Guillermo Marijuán, se encontrará en ese momento de licencia y fuera del país.Marijuán es el fiscal federal que impulsa la acusación en la causa en la que se investiga a Lázaro Báez por la llamada “ruta del dinero K”.Campagnoli escuchó en boca del acusador, el fiscal Marcelo García Berro, que se intentará demostrar que el enjuiciado “mutó una investigación de extorsión para inmiscuirse en una causa de lavado de dinero”. La investigación Campagnoli puso en la mira a Báez luego de que el programa Periodismo para Todos difundiera la entrevista con Federico Elaskar, donde había sostenido que lo habían obligado a desvincularse de su financiera, SGI, conocida como “la Rosadita”.El fiscal entonces impulsó una investigación por extorsión contra Báez dentro de una investigación que ya tenía abierta contra Elaskar porque un viejo socio lo había denunciado por una supuesta administración fraudulenta de la financiera.“Las excusas formales es que me excedí en mi función de investigación, supuestamente actué fuera de mi competencia y que el caso tuvo demasiada publicidad”.“Si se comprobaba el testimonio de Elaskar, pedí que se investigaran las posibles bóvedas de los Kirchner”, agregó el fiscal, y remató: “Evidentemente, al poder no le gusta que se lo investigue, y llevar adelante la bandera de la justicia independiente es fácil decirlo, pero difícil llevarlo a la práctica”.





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