KIEV, Ucrania (Agencias y diarios digitales). Los observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) retenidos desde hace más de una semana por rebeldes separatistas de Slaviansk fueron liberados el sábado, en plena operación militar del ejército ucraniano en esta zona del este del país, escenario de una rebelión armada pro-rusa.Esta liberación, cuyas circunstancias exactas se ignoran aún, se produce un día después de que el país sufriera los más graves disturbios desde la caída del presidente Viktor Yanukovich en febrero.La Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa confirmó la liberación de siete militares europeos en su cuenta oficial de Twitter.Un enviado del presidente ruso Vladímir Putin, Vladimir Lukin, había anunciado previamente la puesta en libertad del equipo, integrado por siete extranjeros -un octavo ya había sido liberado por razones médicas- y cuatro ucranianos.“Estamos felices de haber salido, y estamos bien. Vamos a dejar Slaviansk con el enviado especial ruso (…) y volver al país, a Alemania, lo más rápido posible”, declaró uno de los observadores liberados al diario alemán Bild, el coronel Axel Schneider.Ucrania indicó el sábado que proseguía su ofensiva “antiterrorista” en el este del país, donde intenta recuperar Slaviansk y Kramatorsk, dos ciudades controladas por rebeldes separatistas pro-rusos.“La fase activa de la operación continúa. No pararemos”, escribió el ministro del Interior ucraniano, Arsen Avakov, en su cuenta de Facebook.“Esta noche, las fuerzas que participan en la operación antiterrorista en Kramatorsk tomaron el control de la torre de televisión, que hasta ahora estaba en manos de los terroristas”, añadió el ministro del gobierno interino.Kramatorsk está a unos 17 km al sur de Slaviansk, donde el ejército lanzó una gran ofensiva el viernes en la que murieron al menos nueve personas, entre ellas dos militares ucranianos fallecidos cuando los rebeldes abatieron dos helicópteros.En Slaviansk, los disparos y las detonaciones se escucharon hasta tarde en la noche del viernes, pero el centro de la ciudad recuperó la calma el sábado por la mañana, constató la AFP.En la periferia de la ciudad, en cambio, resonaban intensos tiroteos, y los ucranianos intentaban aparentemente recuperar los puestos de control de los rebeldes.Rusia reaccionó con virulencia al anuncio de la operación militar ucraniana, que calificó de “operación de represalia” y “golpe mortal a los acuerdos de Ginebra”, penosamente suscritos a mediados de abril por Rusia, Ucrania y los occidentales.Ucrania vivió el viernes la jornada más violenta desde el 21 de febrero, víspera de la caída de Yanukovich, cuando las fuerzas de seguridad abrieron fuego contra manifestantes proeuropeos en la plaza Maidan de Kiev, matando a decenas de personas.Un incendio “de origen criminal” arrasó el viernes por la noche la Casa de los Sindicatos de Odesa, en el sur del país, y causó la muerte de 31 militantes prorrusos que se habían parapetado en ese edificio asediado por los nacionalistas. En total murieron unas 50 personas en la jornada del viernes.Rusia, que ha expresado en repetidas ocasiones estos últimos meses su inquietud por la seguridad de la población de habla rusa de Ucrania, que estima amenazada, se declaró “indignada” por este “nuevo crimen cometido en Odesa”.Además, el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, aseguró este sábado que la celebración de elecciones en Ucrania sería “absurda” en el contexto actual de violencia en ese país, a tres semanas de las presidenciales previstas para el 25 de mayo, para elegir al sucesor de Yanukovich.Según Peskov, Rusia no sabe todavía cómo reaccionar a la crisis en Ucrania. Moscú “perdió” su influencia sobre las comunidades rusófonas de Ucrania, y no está ya en condiciones de convencerlas de que “se desarmen” frente a la “amenaza directa que pesa sobre sus vidas”, argumentó.Por su lado Estados Unidos instó a Rusia y Ucrania a “restaurar el orden” tras la “inaceptable” violencia del viernes en Odesa.“La violencia y el caos que condujo a tantas muertes sin sentido y lesiones es inaceptable”, dijo la portavoz adjunta del Departamento de Estado, Marie Harf. “Hacemos un llamamiento a todas las partes para que trabajen juntas en la restauración de la calma, la ley y el orden”, agregó.





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