Mientras la presidenta Cristina Fernández se daba tiempo para mantener una extensa entrevista personal con el Papa Francisco, el pasado lunes, y después se trasladaba a Francia donde se entrevistó con el presidente Hollande; de quien obtuvo una promesa de apoyo en las negociaciones argentinas con el Club de París; la tensión social no deja de crecer concentrada en las huelgas y movilizaciones docentes en varios puntos del país, incluyendo a Misiones.El principal foco de tensión se ubica en la provincia de Buenos Aires, donde esta semana el gobernador Daniel Scioli decidió cerrar unilateralmente las negociaciones paritarias docentes aplicando por decreto un aumento de 30,9 %, que los gremios rechazan y sostienen que debe llegar a 35%. El anuncio del cierre de la paritaria se hizo el jueves, cuando los docentes cumplían su doceavo día de huelga, y en el marco de una confusa situación en la que personas no identificadas agredieron a la ministra de Economía y a un funcionario sciolista. El gobernador acusó a los dirigentes sindicales de haber sido “intransigentes e inflexibles” y sostuvo que la provincia no puede dar a los maestros un aumento del 35 % que reclaman los docentes en huelga. Scioli sostuvo, en una conferencia de prensa que otorgar un aumento mayor “no sería sustentable” para la economía de un distrito “que tiene 600 mil trabajadores públicos”, ni tampoco ayudaría “a mantener la estabilidad social y económica” del país. La postura del mandatario se reforzó con la presentación de un recurso de amparo a la Justicia pidiendo que se garantice el derecho de los millones de niños de las escuelas bonaerenses a los que el paro les impide ir a clase; postura que busca ganar consenso social para la apertura de las clases por decreto. En principio, la decisión del Gobierno cayó en saco roto, ya que el principal dirigente de los docentes bonaerenses, Roberto Baradel, anunció el mismo día que el paro continuaría por tiempo indeterminado, ahora en reclamo de que el gobierno revea la postura. Baradel volvió a criticar la “cerrazón” de la gestión de Daniel Scioli por otorgar un incremento que -afirmó el dirigente- llegaría a “un 20 % del plantel docente”, mientras que para el resto será “de entre un 21 y 23%”. Panorama complicado A las puertas del cuarto mes del año, las paritarias que se discuten en territorio bonaerense guardan poca relación con el concepto de pacto social que se asoció, desde su origen en el peronismo histórico, al sistema de paritarias; en teoría un “pacto social tripartito” en el que el Estado asume una función arbitral, fundamentalmente, y se supone que los representantes de las otras dos patas del trípode van a la mesa de negociaciones con una contemplativa propensión al diálogo. El mecanismo que permanecía congelado durante los gobiernos de Menem, De La Rúa y el interinato de Duhalde, y que fue rescatado Néstor Kirchner en 2003 pasa hoy por un verdadero frente de tormentas, sobre todo por la incertidumbre que genera la inflación; pero también por el inestable y polarizado contexto político, que incentiva a la dirigencia a trasladarse mentalmente hacia 2015; año electoral en que se supone que las elecciones generales permitirán un cambio de gobierno. La resolución del conflicto docente en Buenos Aires, en este aspecto, es una preocupación para el sciolismo también en sentido político, ya que el gobernador del principal distrito electoral del país y actual presidente del Partido Justicialista; se considera un número puesto en la puja por la presidencia en 2015; aventura difícil que ya comienza a jugarse este año. Sin el control de la situación social y económico-financiera en su provincia, Scioli difícilmente pueda dar el salto.En la semana, el mandatario bonaerense fue uno de los participantes de una reunión de gobernadores peronistas en la que se habló de la normalización partidaria, que se haría por consenso en el mes de mayo próximo y tendría como objetivo central llegar a un candidato, también por consenso, para la presidencia en 2015. En aumentoVolviendo al cuadro de tensiones que se vive en territorio bonaerense en torno del conflicto docente, este tiene, a su vez, un correlato en la tierra colorada, donde crece el descontento y la movilización de los sectores reunidos, principalmente, en torno del Movimiento Pedagógico de Liberación, que ayer reunió a una cantidad importante de docentes y porteros en un corte de ruta sobre la ruta nacional 12 , a la altura de Eldorado. Las apelaciones a la represión que llevaron al operativo del 5 de marzo en el puente Garupá, con el resultado de 22 de detenidos; los vínculos non sanctos del oficialismo con el principal gremio docente, a través de la diputada “Marilú Leverberg; la gestión deslucida del ministro Jorge Franco y el escaso involucramiento del gobernador Closs, son algunas de las razones que invitan a creer que el conflicto en Misiones está lejos de acercarse a un final razonable. Al contrario, la apertura de las paritarias en el sector de los trabajadores de la salud, donde el Gobierno ofreció en principio un incremento en tres partes, un 16% para abril; un 6% para julio y un 4% para septiembre; completando un 26% de suba para 2014, da a entender que la discusión en el sector público está recién en sus albores. Por otra parte, los movimientos de piezas que se hacen en el tablero nacional con vistas a la próxima contienda electoral, que se definirá este año en cuanto a la definición de las ofertas políticas que se propondrán al elector; se aceleraron en las últimas semanas, y tienden a repercutir en el ámbito local.En el PJ misionero, recientemente, con la excusa de que no habrían fondos nacionales disponibles, la conducción suspendió las elecciones internas convocadas para el próximo 27 de abril, consolidando nuevamente el gobierno de hecho de una conducción que parece no tener interés, o capacidad, para dar un nuevo impulso al partido. Aparentemente, según conocedores de la interna justicialista, dirigentes como Juan Manuel Irrazábal y Luis Viana – que manejaron el aparato partidario en los últimos años- habrían optado por una conducción meramente formal, funcional a sus intereses personales, y ello explicaría los últimos años de desgaste del partido, que desde la formación del Frente Renovador se ve como un mero “sello”, cada vez con menos influencia en la política local. La diputada nacional Julia Perié, que esperaba competir en las int
ernas de abril como candidata a gobernadora por su sector Militancia Peronista, fue una de las pocas voces que se alzaron contra la nueva postergación, criticando a la conducción que “nuevamente manoseó la ilusión de los afiliados y dirigentes que militan por unas internas partidarias transparentes y necesarias”. El senador Irrazábal, quien no consiguió nunca interesarse en la normalización democrática del partido, tendría un pie fuera del Frente Para la Victoria, que integra hasta hoy, según se dice en corrillos políticos y estaría en conversaciones con Ramón Puerta. El ex gobernador intenta constituirse en el “poder detrás del trono” de un desembarco en Misiones del Frente Renovador de Sergio Massa. En el radicalismo, en tanto, hoy se reuniría pese a todo, la asamblea en la sede partidaria con la que el presidente del Comité Provincia, Hernán Damiani, se juega a armar una estrategia electoral que ignore la convocatoria a internas para el 18 de julio que no sólo está vigente por decisión judicial, sino que en principio la convocó el cuerpo directivo que el mismo Damiani preside. El paso en falso que significa, en el contexto político del radicalismo, ignorar una orden de la Justicia; no lo hubiese tomado nunca Damiani, hombre experimentado si los hay en las lides político-partidarias; si no fuera por una gran urgencia. Esta existe y la rebeló el propio Damiani, al anunciar que en breve se lanzará en Buenos Aires un frente que integrará el radicalismo hacia 2015; y que los sectores mayoritarios del partido en Misiones pretenden integrar. Quienes critican a Damiani, dentro de su propio partido, creen que no quiere ir a internas no porque no pueda ganar, sino porque se le evaporaría la oportunidad, que estaría manejando hoy junto a Luis Pastori y otros dirigentes, de dibujar un frente local a imagen y semejanza del que se está armando a nivel nacional con el macrismo. De la mano de un diputado nacional del PRO, se dice, ya se habrían canalizado ingentes recursos para garantizar la creación del frente “macrista-radical”, destinado a dar cobertura territorial a la candidatura presidencial de Macri.





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