A partir de este mes, el Ministerio de Salud de la Nación mandará solo seis medicamentos en el marco del programa “Remediar”: aspirina, atorvastatina, candesartán, hidroclorotiazida, ramipril y rosuvastatina.
El gran botiquín del Remediar, creado en plena crisis del 2002 para garantizar el acceso a los medicamentos a la población y que llegó a incluir 128 medicamentos e insumos para los centros de salud, queda ahora en su mínima expresión: una sola línea -la prevención y tratamiento de las enfermedades vasculares– con seis medicamentos. En diálogo con PRIMERA EDICIÓN, el subsecretario de Apoyo y Logística, Carlos Alberto Báez, explicó cuál fue la decisión de la Provincia respecto a este corrimiento de la inversión nacional en Atención Primaria de Salud y el impacto que tendrá en el presupuesto provincial.
“Misiones ya empezó a comprar medicamentos el año pasado”
“La Nación solo seguirá colaborando con la prevención y tratamiento de las patologías cardiovasculares y a las provincias les queda hacerse cargo del resto, la atención primaria de la salud pasa a ser responsabilidad exclusiva de las provincias, indicó Báez, para quien “no es más que la profundización de este modelo, todos los costos que puedan trasladar y encontrar alguna justificación, los trasladan”.
Según detalló el funcionario, Misiones ya comenzó a hacerse cargo de la compra de los medicamentos que el año pasado dejó de mandar el Remediar. “Se hizo un listado para hacer una licitación y se incluyeron esos medicamentos que ya estábamos en falta. En la primera mitad del año también hicimos un pedido de compra de esos medicamentos”, precisó.
El impacto más grande en el presupuesto lo tienen los tratamientos de salud mental, “tienen un costo importante y su no suministro tiene un impacto inmediato en el paciente. Porque el que tiene diabetes y no toma la metformina, verá las complicaciones dentro de tres o cuatro años. Pero el que discontinúa su tratamiento de salud mental puede hacer un brote al día siguiente”. Báez admitió que los costos son altos para la provincia pero “en nuestro modelo de Estado no podemos mirar para otro lado, tenemos que hacer las cuentas para que eso esté donde deba estar”.
Un costo mensual de 1.200 millones de pesos
Misiones cuenta con el Laboratorio de Especialidades Medicinales del Ministerio de Salud Pública (LeMis) donde se fabrican algunos medicamentos y compuestos, como antibióticos, hierro y vitaminas. Pero gran parte de la medicación que se entrega en forma gratuita a los pacientes de los CAPS es comprada a laboratorios.
“Algunas cosas fabricábamos, como algunos antibióticos y hierro, este último ya estábamos fabricando porque el Remediar no nos mandaba el 100% de nuestros requerimientos.
Probablemente algunas cosas como el hierro, vitaminas o algún antialérgico nos salga más barato fabricar que comprar, pero hay cosas que nosotros no podemos fabricar porque nuestro laboratorio no está habilitado para hacerlo.
Nosotros hicimos el cálculo en junio cuando nos pidieron el presupuesto para lo que resta del año y para incluirlo en el presupuesto del año que viene y estamos hablando de un costo de 1.200 millones de pesos por mes para abastecer de estos medicamentos del viejo Remediar a los CAPS, CICs y hospitales de primer nivel de complejidad, detalló.
Báez confirmó que los CAPS cuentan con algún remanente de lo que fue llegando estos últimos meses del Remediar. Mientras que algunos medicamentos, como paracetamol e ibuprofeno, hace meses que la Provincia viene comprando. “Trataremos de evitar que se discontinúen los medicamentos, pero probablemente en uno o dos meses sea una complicación, pero para el año que viene tenemos que tener resuelto”, remarcó.
Menor inversión, mayor demanda
Esta menor inversión de la Nación en la salud de las provincias se conjuga con un aumento de la cantidad de pacientes tanto en los CAPS como en los hospitales generales. “Hay varias cuestiones que observamos al analizar el aumento de la demanda en la salud pública. La primera es hasta fin del año pasado, marzo, abril, la gente tenía unos mangos y si no había antialérgicos en el CAPS, iba a la farmacia y los compraba. La excepción son los medicamentos de salud mental que son costosos, rondan los 250 mil pesos por receta.
De abril hasta ahora no le alcanza, ni siquiera para el enalapril, la metformina, ni siquiera para el hierro.
Entonces no tiene otra opción, somos nosotros. Entonces tenés otra situación, primero la gente se bancaba, ahora ya no se banca. Y además, esos son los que no tenían cobertura”, indicó.
En tanto, Báez señaló que “los que tienen cobertura social tienen que poner el 40%, el 50% o el 60% del valor del medicamento, eso tampoco pueden hacer frente a su medicación. Hay un empobrecimiento generalizado.
O sea, tenés tres tipos de pacientes. El paciente que ya antes no tenía y ya era nuestro paciente, el que antes no tenía obra social pero pagaba cuando tenía un problema en el sector privado y ahora viene al hospital y un tercer paciente, que no debería venir porque tiene cobertura social, pero viene al hospital porque no tiene para pagar los coseguros”.
Un programa federal que duró más de dos décadas
Báez recordó que el programa Remediar comenzó en 2002 y, ya por ese entonces, mandaban los botiquines directamente a los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) en función de un listado de patologías que cubría el programa nacional. “Primero solo recibieron CAPS, después sumaron los Centros Comunitarios Integradores (CICs) que dependen de los municipios y los hospitales del nivel uno, que son de muy baja complejidad, y otros muy alejados. En Misiones, tenemos entre 350 y 360 efectores entre CAPS, CICs y hospitales que reciben del Remediar”, detalló.
Recordó que la modalidad siempre fue la misma: “ellos mandaban la medicación y en el momento que la entregaban retiraban las recetas; pues en base a esa receta te reponían la medicación en el envío siguiente. Eran paquetes que venían con una medicación destinada específicamente a cada lugar de acuerdo al consumo que registraban por la receta. En los últimos dos años empezó a venir todo lo relacionado al dolor y a la salud mental”.
Señaló que en ese listado de 128 líneas no eran todos medicamentos, en realidad eran unos 70 medicamentos y el resto insumos de atención primaria.
“Hace más o menos dos años, los botiquines empezaron a venir primero más espaciados, después menos cantidad y a principios de este año ya recibíamos un 40% de las líneas del botiquín… siempre con la promesa que en el próximo envío nos mandarían los faltantes. Pero en el Consejo Federal de Salud (COFESA) de marzo de este año ya avisaron que el Remediar se iba a discontinuar y que quedaría solamente una línea de cuidado que es la cardiovascular, con seis medicamentos”, recordó Báez, quien indicó que las autoridades de salud nacionales justifican esta reestructuración (no hablan de ajuste) en que las patologías cardiovasculares son la primera causa de muerte en el país y por eso se van a dedicar solamente a eso.







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