La producción tabacalera de Misiones atraviesa un escenario complejo, marcado por las dificultades climáticas y la demora en la transferencia de recursos nacionales que deben llegar a los productores. En ese contexto, el subsecretario de Tabaco de la provincia, Carlos Pereira, confirmó que los atrasos vinculados con el Fondo Especial del Tabaco (FET) representan una deuda de entre $2.000 millones y casi $3.000 millones, correspondiente a distintos programas y planes que todavía no fueron aprobados o ejecutados.
En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, el funcionario explicó que los mayores inconvenientes se concentran en los recursos correspondientes a los planes financiados con el 20% del Fondo Especial del Tabaco. Entre los pendientes mencionó programas vinculados con la asistencia por daños ocasionados por granizo durante el año pasado, además de iniciativas de apoyo directo a los productores que corresponden a 2025.
Sin embargo, uno de los reclamos más importantes está relacionado con los programas de entrega de chapas y otros insumos destinados a los productores, que corresponden al ejercicio 2025. El funcionario remarcó que el planteo se refiere a esos fondos atrasados y no a los correspondientes a 2026, cuyo período se encuentra próximo a finalizar.
Gestiones ante Nación para destrabar los fondos
Frente a este escenario, el Gobierno provincial ya realizó varios reclamos ante las autoridades nacionales, aunque hasta el momento no obtuvo una resolución definitiva que permita regularizar los desembolsos.
Pereira señaló que el ministro del área se encontraba en Buenos Aires al momento de la entrevista, con el objetivo de iniciar gestiones para concretar una reunión con el coordinador nacional. La intención es acercar posiciones y avanzar en acuerdos sobre determinadas cuestiones técnicas y administrativas que actualmente exige la Nación para la tramitación de los planes.
El subsecretario planteó que el objetivo es establecer un canal de diálogo que permita resolver esas diferencias y acelerar la aprobación de los programas pendientes. Mientras tanto, los productores continúan a la espera de recursos que resultan fundamentales para sostener la actividad y afrontar los gastos de sus explotaciones.
La demora adquiere especial relevancia si se considera que, de acuerdo con los datos aportados por Pereira, 12.050 productores vendieron su producción durante el año anterior. Se trata de un universo importante de trabajadores del sector que aguarda el cumplimiento de los desembolsos vinculados con los distintos programas del Fondo Especial del Tabaco.
Buscan adelantar los recursos del 80% del Fondo Especial del Tabaco
Además de los fondos atrasados correspondientes a los planes específicos, Misiones espera una definición nacional sobre la actualización del coeficiente de distribución de los recursos del 80% del Fondo Especial del Tabaco, que se transfieren mensualmente.
Pereira explicó que la provincia solicitó a la Nación que adelante la discusión del coeficiente junto con las entidades gremiales, de modo que el proceso pueda concretarse durante octubre y los recursos estén disponibles en noviembre. Habitualmente, según detalló, esa reunión se realiza en noviembre, por lo que el pedido apunta a anticipar los tiempos para mejorar la disponibilidad de fondos en un momento de dificultades para el sector.
Actualmente, Misiones recibe una participación proyectada del 25%, pero la revisión prevista permitiría elevarla al 30%. De concretarse el cambio, la provincia podría acceder a mayores recursos durante los próximos meses, lo que representaría un alivio para los productores.
El funcionario aclaró, no obstante, que la Nación todavía no tomó una decisión al respecto. Misiones acompaña el planteo de las demás provincias para adelantar la discusión, pero la definición continúa pendiente.
La expectativa oficial es que el proceso avance durante noviembre, de acuerdo con los plazos que, según Pereira, establece la normativa. De esa manera, los productores podrían disponer de una mayor cantidad de recursos en ese mes y completar los desembolsos durante diciembre.
El fenómeno de El Niño amenaza la calidad y el volumen de la cosecha
A las dificultades financieras se suma un panorama climático que genera preocupación en el sector. Pereira advirtió que las condiciones meteorológicas actuales están lejos de lo esperado y que los efectos asociados al fenómeno de El Niño ya comienzan a repercutir sobre el desarrollo de las plantas.
El funcionario describió un escenario caracterizado por lluvias excesivas, temperaturas bajas, humedad persistente y escasez de horas de sol. Como ejemplo, mencionó que durante la jornada de la entrevista se registraban apenas 8 grados, una condición que, combinada con el exceso de humedad, perjudica el crecimiento de las plantas y afecta el estado de las hojas.
Según explicó, el frío y la humedad provocan que las hojas se deterioren y pierdan calidad, mientras que la falta de temperaturas elevadas y de radiación solar limita el desarrollo de las plantas. A esto se suma el anegamiento de los suelos por las precipitaciones, que afecta las raíces y agrava los problemas de crecimiento.
La situación alcanza a prácticamente toda la producción, que todavía permanece en el campo. Pereira estimó que alrededor del 20% de las plantas, o posiblemente algo más, ya fueron despuntadas, mientras que otras continúan en distintas etapas de crecimiento. También indicó que algunas plantas murieron en los últimos días como consecuencia de las condiciones adversas.
El impacto no se limita al aspecto visual o a la calidad de las hojas. El subsecretario advirtió que la falta de sol también puede reducir la cantidad de kilos obtenidos por productor, debido a que la planta necesita suficientes horas de radiación solar para desarrollar hojas con mayor peso y concentración de agua, características que luego inciden en el rendimiento durante el secado.
Por ese motivo, la combinación de lluvias persistentes y escasez de sol podría afectar tanto la calidad como el volumen final de la cosecha, en un contexto en el que los productores también necesitan contar con los recursos nacionales para sostener sus actividades.
Pese a la preocupación, Pereira consideró prematuro establecer cifras concretas sobre las posibles pérdidas de la campaña. Explicó que las condiciones climáticas continúan evolucionando y que la situación puede variar considerablemente entre las distintas zonas productivas de Misiones.
Como ejemplo, mencionó que había observado plantaciones en buenas condiciones en sectores de Leandro N. Alem y en la zona de Eldorado, donde algunas plantas se encontraban en proceso de despunte. Esta diversidad de situaciones, sostuvo, impide realizar por ahora una evaluación general que permita determinar con precisión la magnitud del daño.
En ese sentido, estimó que recién hacia diciembre podría contarse con una proyección más realista y efectiva sobre el resultado de la campaña, tanto en términos de calidad como de volumen de producción.
Mientras se aguarda esa evaluación, la preocupación del sector se concentra en dos frentes: las consecuencias de un clima desfavorable sobre los cultivos y la necesidad de que Nación regularice los fondos pendientes y defina la actualización del coeficiente de distribución.
La combinación de ambos factores mantiene en alerta a la actividad tabacalera misionera, que necesita previsibilidad climática y financiera para atravesar los próximos meses y determinar el alcance real de las dificultades de la campaña.






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