La mecánica de máquinas forestales, la electricidad industrial y la soldadura encabezan las preferencias de quienes se preinscribieron en la Escuela Misionera de Oficios para la Integración Productiva, que comenzó sus clases esta semana en Oberá, Eldorado y San Vicente. La distribución de la demanda muestra diferencias entre las tres localidades y permite identificar qué capacitaciones despiertan mayor interés entre quienes buscan incorporar herramientas para el mundo laboral.
La iniciativa, que registró más de 1.600 preinscripciones, inició formalmente sus actividades el martes 13 de octubre, con propuestas gratuitas orientadas a la formación técnica, los oficios industriales y la incorporación de nuevas tecnologías.
Los datos difundidos por la organización revelan que, aunque las tres sedes comparten el objetivo de fortalecer las capacidades laborales, las preferencias de los aspirantes no son iguales. Mientras en Eldorado predominó la formación vinculada con maquinaria forestal, en Oberá la mayor demanda se concentró en electricidad industrial y en San Vicente sobresalieron las inscripciones para soldadura.
Eldorado: la mecánica forestal concentra la mitad de la demanda
En Eldorado, el 50% de las preinscripciones correspondió al curso de Mecánica Pesada de Máquinas Forestales, que se convirtió en la capacitación más elegida de esa sede.
La Electricidad Industrial reunió el 31% de las solicitudes, mientras que el 19% restante optó por Instalación y Control de Sistemas de Automatización Industrial.
La distribución resulta significativa en una zona donde la actividad forestal y las industrias vinculadas con la transformación de la madera forman parte del entramado productivo regional. La concentración de inscripciones en mecánica forestal muestra el interés por adquirir conocimientos vinculados con el mantenimiento y funcionamiento de equipos utilizados en esa actividad.
Oberá: electricidad industrial y automatización
En Oberá, la Electricidad Industrial concentró el 46% de las preinscripciones, seguida por Operación de Torno, con el 29%, y Automatización Industrial, con el 25%.
En esta sede, las tres propuestas están relacionadas con habilidades técnicas que pueden aplicarse en establecimientos industriales, talleres y actividades que utilizan maquinaria y sistemas eléctricos. La presencia de la automatización entre las opciones elegidas también refleja el interés por capacitaciones que incorporan herramientas tecnológicas a los procesos de trabajo.
Nelsy Pryszczuk, coordinadora de la sede Oberá, destacó que la Escuela Misionera de Oficios responde a las demandas planteadas por empresas, cuyas necesidades de capacitación fueron relevadas durante los últimos tiempos.
Por su parte, Gerardo Schneider, profesor de Tornería, señaló la importancia de aprender oficios frente a la necesidad de mano de obra en distintos sectores industriales.
Entre los estudiantes que comenzaron las actividades se encuentra Ana Cáceres, quien eligió Automatización Industrial para ampliar sus conocimientos y mejorar sus oportunidades de desarrollo laboral.
San Vicente: soldadura y mantenimiento de bombas hidráulicas
En San Vicente, el 35% de las preinscripciones se concentró en Soldadura por Arco Eléctrico, mientras que el 30% correspondió a Mantenimiento y Reparación de Bombas Hidráulicas.
La Electricidad Industrial reunió el 21% de las solicitudes y Plomería Domiciliaria completó la distribución, con el 14%.
A diferencia de las otras dos sedes, San Vicente presenta una demanda más distribuida entre cuatro especialidades, con una participación importante de cursos relacionados con reparaciones, mantenimiento e instalaciones.
La formación en plomería también aparece como una oportunidad para adquirir habilidades que pueden utilizarse tanto en el ámbito laboral como en tareas domésticas. Es el caso de Vanesa Dubles, una de las estudiantes que comenzaron esa capacitación. “Hoy me sumé al curso de Plomería porque nos brinda conocimientos para poder realizar tareas en mi casa que, por ahí, a las mujeres nos cuestan mucho. Estoy dispuesta a aprender”, expresó.
Cursos de 80 horas que también incorporan inteligencia artificial
Más allá de las diferencias entre las especialidades elegidas, todos los trayectos contemplan 80 horas de formación, con contenidos técnicos propios de cada oficio y cuatro módulos transversales vinculados con la innovación.
Estos espacios abordan integración productiva y cadenas de valor; productividad 4.0; inteligencia artificial y nuevas tecnologías aplicadas; y ciudades inteligentes, con especial atención a las posibilidades de utilizar herramientas tecnológicas en el territorio y en el trabajo.
Alejandro Arroyo, secretario del Consejo Provincial de Educación, Trabajo y Producción (CoPETyP) de Misiones, explicó que esta incorporación constituye uno de los aspectos distintivos de la propuesta. “El diferencial que tiene esta Escuela de Oficios es que cuenta con cuatro módulos transversales en toda su formación, que van a servir para incorporar nuevas tecnologías e inteligencia artificial”, señaló.
De esta manera, la capacitación busca complementar los conocimientos prácticos tradicionales con herramientas que adquieren relevancia en distintos procesos productivos.

Formación gratuita vinculada con el sector productivo
La Escuela Misionera de Oficios para la Integración Productiva es impulsada por la Alianza para la Integración Productiva (ALINPRO) y la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), en articulación con el Gobierno de Misiones y el Consejo Federal de Inversiones (CFI).
Sandra Wozniuk, subsecretaria de Educación Técnica de Misiones, destacó que este trabajo conjunto permite ofrecer herramientas para el aprendizaje de cada oficio, con una importante incorporación de tecnología.
Las actividades se desarrollan en instituciones educativas de Oberá, Eldorado y San Vicente, con la intención de acercar las propuestas de capacitación a diferentes localidades.
La convocatoria superó las 1.600 preinscripciones, aunque todavía no se informó cuántas personas comenzaron efectivamente a cursar ni cuántas lograron acceder a una vacante.
Esa diferencia resulta importante para dimensionar el alcance de la iniciativa: las solicitudes registradas permiten conocer las preferencias de formación, pero no equivalen necesariamente a la cantidad de alumnos incorporados.
Con las clases ya iniciadas, el próximo desafío será evaluar en qué medida los conocimientos adquiridos pueden traducirse en nuevas oportunidades de empleo, mejores capacidades para quienes ya trabajan o posibilidades de desarrollar actividades independientes.








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