A mediados del año antepasado, un joven con 18 años recién cumplidos cometió un robo a mano armada contra un adulto mayor y llevó a su hermano de 15 para que lo “ayudara” en la tarea. Ambos fueron atrapados por la policía y fue recuperado parte del botín. Hace pocos días, el hermano mayor reconoció ser el autor del robo y fue condenado.
Se trata de Alejo Daniel Oviedo (20), quien llegaba a debate al Tribunal Penal de Oberá privado de su libertad y bajo la acusación por el delito de “robo calificado agravado por el uso de arma y por la participación de un menor”.
Pocos días antes de la audiencia oral y pública, el fiscal ante el Tribunal le ofreció al acusado la posibilidad de solicitar a los magistrados un juicio abreviado y evitar así una condena aún mayor a la que iban a firmar.
Oviedo se declaró autor penalmente responsable del delito que se le imputaba y acordó junto a su defensor y ante el fiscal Juan Pablo Fernández Rissi la pena de seis años y ocho meses de prisión.
El hecho se registró aproximadamente a las 1.30 del 1 de junio del 2025 en un domicilio ubicado sobre calle Guatambú en la localidad de Dos de Mayo.
La víctima, un hombre de 86 años, holandés nacionalizado argentino, dormía en su habitación cuando fue despertado abruptamente por los hermanos que estaban con los rostros cubiertos. Le apuntaron con un revólver y en medio de golpes le exigieron que contara dónde tenía guardada la plata.
Momentos después se apoderaron de 500 dólares, 500 mil pesos en efectivo, un televisor y otros objetos que consideraron de valor.
El hombre quedó maniatado y tras liberarse pidió ayuda a los vecinos, quienes avisaron a la comisaría de la localidad.

En base al relato que pudo brindar el asaltado, los efectivos supieron quienes podían ser los involucrados, por lo cual rápidamente dieron con los hermanos en ese entonces de 18 y 15 años.
Durante el procedimiento recuperaron 165 mil pesos en efectivo y secuestraron un revólver calibre 38 con vainas servidas, cartuchos, una billetera, un pasamontañas y una cuellera, las cuales coincidían con los elementos utilizados durante el asalto.
El mayor de los hermanos quedó alojado en una celda a disposición del Juzgado de Instrucción 3 de San Vicente mientras que el menor fue entregado a sus padres al ser inimputable por la ley vigente en ese momento.
El juzgado a cargo de Gerardo Casco elevó la causa al Tribunal Penal de Oberá, donde quedó en espera en la agenda de debates. Ya con fecha fijada y tras la solicitud de juicio abreviado, el acuerdo fue entregado a los jueces.
Esta semana los integrantes del TP-1 analizaron el expediente y dieron conformidad a la pena establecida en base al delito que debía juzgarse.






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