Un nuevo informe de Argentinos por la Educación muestra que, en 2025, solamente el 19% de los estudiantes de 15 años en Argentina cumplía con las tres condiciones que mide el Índice de Resultados Escolares (IRE): asistía a la escuela, cursaba el año correspondiente a su edad y alcanzaba los niveles mínimos de desempeño en Lectura y Matemática.
El estudio toma como base los resultados de las Pruebas PISA 2025 y la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), del INDEC, además de relevamientos anuales de toda América Latina para elaborar un ranking a partir del IRE, que mida cuántos chicos asisten a la escuela, pero también cuántos logran alcanzar aprendizajes en los tiempos esperados: Argentina se ubicó en el puesto 7 a nivel regional, superando solamente a Ecuador y Paraguay.
El principal hallazgo del trabajo es que el país tiene una de las tasas más altas de asistencia escolar adolescente, pero al mismo tiempo un número muy bajo de estudiantes llega a los 15 años asistiendo al grado que le corresponde y con los conocimientos mínimos esperados.
En cifras, el contraste educativo argentino se sintetiza en que nueve de cada diez adolescentes están escolarizados, pero solo dos de cada diez llegan “en tiempo y forma” al 3° año del secundario, es decir, sin atrasarse en el cursado y con los conocimientos esperados para esa etapa.
Asistencia y aprendizaje real
En detalle, el informe muestra que en 2025 el 97% de los jóvenes argentinos de entre 15 y 16 años asistía a la escuela. El número permanece estable desde 2022, después de años de suba ininterrumpida, y ubica al país en el 2° puesto a nivel regional en este indicador, solo detrás de Chile, que alcanzó el 99%.
Pero cuando también se considera el avance escolar sin sobreedad y los resultados de aprendizaje, el escenario cambia: solo 19 de cada 100 jóvenes de 15 años alcanzaban los conocimientos mínimos en Lengua y Matemática y cursaban el año que correspondía a su edad. Así, en la medición del IRE Argentina pasa a ocupar el 7° puesto entre los nueve países latinoamericanos estudiados.
El ranking regional del índice lo lidera Uruguay, con un 35%, seguido por Chile (34%) y Brasil (25%). Al fondo de la tabla se encuentran Paraguay (7%) y Ecuador (14%), seguidos por Argentina.
El contraste en el caso nacional es notorio, porque mientras perdió varios puestos en el cálculo del IRE entre 2009 y 2025, no perdió su posición en los niveles de asistencia, donde conserva el segundo puesto desde 2009. En ese período, subió del 90% al 97%.
Otro dato importante que repasa el informe es la evolución de la sobreedad. Según el estudio, la cantidad de jóvenes argentinos de 15 años que cursaban un grado inferior al que correspondía a su edad pasó del 38% en 2009, al 16% en 2022. Pero 2025 marcó un cambio de tendencia y el indicador subió al 21%.
En este sentido, el informe aclara que la sobreedad puede estar asociada no solo a la repitencia, sino también a otros factores, como el ingreso tardío a la escuela o interrupciones en la trayectoria escolar.
A nivel regional, la posición de Argentina en el cálculo de la cantidad de chicos de 15 años que cursan grados inferiores al esperado fue muy variable: pasó de ocupar el 4° puesto en 2009, al 3° en 2012, hasta llegar a su posición más alta en 2022, con el segundo lugar.
En 2025 bajó abruptamente al 6°, indicando una mayor proporción de estudiantes de 15 años que repiten o se atrasan en el cursado por otros factores.
Evolución histórica
El informe reconstruye además la evolución del IRE desde 2009 hasta 2025. En el caso argentino, la caída fue de siete puntos porcentuales en ese período: pasó del 26% al 19%. Para graficar esa caída, se puede calcular que en 2009 casi uno de cada cuatro jóvenes de 15 años reunía las condiciones establecidas por el IRE. En 2025, lo hizo menos de uno de cada cinco.
Con esta baja, Argentina perdió posiciones frente a otros países de la región: pasó del tercer puesto en 2009 al séptimo en 2025, una evolución a la baja que no fue acompañada en la asistencia escolar, que subió o se mantuvo estable.
Otro cambio notorio a nivel regional fue el de Uruguay, que en 2025 logró ocupar el primer puesto en el listado de países evaluados, que entre 2009 y 2022 había sido ocupado por Chile, con cifras que se mantuvieron entre el 38% y el 40%.










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