Jorge Fernando “Roña” Castro, uno de los boxeadores más reconocidos de la Argentina, murió este miércoles 14 de octubre. En septiembre de 1991 había pasado por Posadas para enfrentar al misionero Julio Abel G. en el club Tokio. Años después, recordó aquella pelea con una anécdota particular: su rival le pidió que no le pegara porque tenía mujer e hijos.
El combate se disputó el 13 de septiembre de 1991 y quedó ligado a una historia que el propio Castro contó en una entrevista con El Gráfico, publicada en la sección “Las entrevistas de El Gráfico”.
Ante la pregunta “¿Alguna vez le perdonaste la vida a un adversario?”, el excampeón mundial respondió: “Varias veces… una vez fui a Misiones y mi rival, al que prefiero no nombrar, para no quemarlo, me pidió que no le pegara porque tenía mujer e hijos y me tocó la moral. Después, cuando fueron pasando los rounds, empecé a acelerar y le gané por abandono en el noveno… Primero me comió la mente, pero al final empezó la presión de la gente por un lado… y encima lo empezaron a alentar y al final le gané rápido, a ver si me robaban…”.
Castro no identificó a su rival en ese relato. Por eso, aunque el antecedente permite recordar su combate con González en Posadas, no corresponde afirmar que el misionero fue el protagonista de aquella anécdota sin una confirmación adicional.
Ver esta publicación en Instagram
Nacido el 18 de agosto de 1967 en Caleta Olivia, Santa Cruz, Castro fue campeón mundial de los medianos y protagonizó una de las peleas más recordadas del boxeo argentino: su victoria por nocaut ante el estadounidense John David Jackson, en Monterrey, México, en 1994, cuando logró defender su título en un combate dramático.
Su estilo frontal, su personalidad y sus actuaciones sobre el ring lo convirtieron en una figura popular del deporte argentino. Su paso por Posadas forma parte de esa historia que hoy vuelve a recordarse tras su muerte.
Fuente de la anécdota: El Gráfico






Discussion about this post