El 3 de octubre de 1816, cerca de la villa de San Francisco de Borja (actualmente Sao Borja, territorio brasileño frente a la correntina Santo Tomé), ocurrió una de las batallas más importantes de las protagonizadas por el héroe misionero Andrés Guacurarí, quien junto a sus soldados luchó para defender esa tierra por entonces perteneciente a las Misiones Orientales de las Provincias Unidas del Río de la Plata.
Recién Argentina había declarado su Independencia, Pero el Imperio de Portugal, desde Brasil, envió sus tropas para invadir esas tierras y quedarse con ellas. Andresito, nombrado comandante militar de la región de Misiones por Artigas (su padre adoptivo), tenía la misión de defender la zona de los invasores portugueses.
En septiembre de 1816, Andresito cruzó el río Uruguay con unos 1.000 hombres, en su mayoría guaraníes. Antes de llegar a San Borja ya había ganado algunas batallas, como las de San Juan Velho y Rincón de la Cruz, así que sus soldados estaban con mucha energía.
El 20 de septiembre, comenzaron a rodear la ciudad de San Borja. Los portugueses quedaron atrapados adentro, y el cerco duró trece días.
El 3 de octubre, Andresito ordenó el ataque final. Pero justo en ese momento pasó algo inesperado: un grupo de refuerzo portugués, comandado por el coronel Abreu, apareció por detrás y sorprendió a las tropas de Andresito.
Atrapados entre dos frentes, los soldados de Andresito lucharon con valentía, pero no pudieron resistir y tuvieron que retirarse cruzando el río.
Aunque perdió en San Borja, Andresito no se rindió. En 1817, derrotó al general portugués Chagas en la Batalla de Apóstoles.
Andrés Guacurarí y Artigas fue el único gobernador indígena en la historia de Argentina. En 2015, el Congreso argentino lo declaró oficialmente “Héroe Nacional”. Y el 30 de noviembre, el día de su nacimiento, se celebra el Día de la Bandera de Misiones.









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