Un hombre de 64 años fue sentenciado ayer por el Tribunal Penal de Oberá a la pena de tres años de prisión en suspenso, por casos de abuso sexual de las que fueron víctimas dos de sus sobrinas.
El acusado llegaba libre a juicio, luego de la primera denuncia radicada en el 2020 (época de la pandemia) y la segunda en el 2022, aunque los hechos ocurrieron entre el año 2016 y 2017.
Las menores tenían entre 6 y 7 años en ese entonces y habían naturalizado manoseos. Una de ellas inclusive había sufrido abusos de parte de un padrastro.
En la escuela recibieron charlas acerca de sexualidad y se dieron cuenta: lo que su tío había hecho con ellas era algo que no estaba bien. Se lo contaron a su madre, que radicó la denuncia y así se activó la causa judicial.
Los hechos ocurrieron en días de visita a la casa de la abuela de las víctimas, ubicada en la localidad de Cerro Azul, donde también vivía el acusado.
Las reuniones familiares por cumpleaños o fiestas de fin de año eran los momentos aprovechados por el tío para abusar de las niñas, amparándose en la distracción que había en las reuniones dado que era una familia muy numerosa.
El hombre llegó a juicio acusado de “abuso sexual con acceso carnal y corrupción de menores”. En las pericias de Cámara Gesell a las víctimas, no pudieron determinar si el hombre introdujo un dedo a sus víctimas. Por otra parte, al momento de la denuncia el Código Penal establecía que aquello no representaba “abuso con acceso”, pero esto fue modificado en el año 2017.
En los alegatos el fiscal Juan Pablo Fernández Rissi pidió 10 años de cárcel por el delito de “abuso simple gravemente ultrajante”. La defensora Yamile Soledad Scholles pidió la absolución o subsidiariamente una condena por abuso simple.
El Tribunal, conformado por Horacio Paniagua y los subrogantes Amado Dante Carvallo y Jorge Erasmo Villalba resolvieron condenar al imputado, aunque quedó libre por la pena en suspenso.






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