Un hombre acordó cumplir una pena de siete años de prisión efectiva tras reconocer su culpabilidad por el abuso sexual reiterado de su sobrina menor, señalaron fuentes del caso.
Fue mediante un juicio abreviado que tuvo lugar en el Tribunal Penal de Eldorado, con la presencia de las partes, es decir el imputado, de 44 años, su defensora pública oficial y el fiscal Federico José Rodríguez. Durante la diligencia judicial, el acusado reconoció la materialidad y la autoría de los hechos investigados.
De acuerdo con la requisitoria fiscal, el único hecho con fecha precisada fue cometido el miércoles 8 de mayo de 2024, a las 19.20, en el interior de un automotor abandonado de color marrón ubicado en el barrio Villa Alta de Puerto Iguazú.
En ese lugar, el imputado agredió la integridad sexual de la víctima, de ocho años al momento del suceso, mediante tocamientos.
El segundo episodio, según se indicó en la elevación a debate, se registró en fecha no precisada, en horario diurno, cuando la menor tenía siete años, en el mismo vehículo estacionado en cercanías de la vivienda familiar situado en el mismo barrio. En esa ocasión, el acusado, que era tío paterno de la niña, también la sometió sexualmente, según surge de la resolución. El tercer caso se produjo también en fecha no precisada, en horario diurno, cuando la víctima tenía ocho años. El hombre la llevó a pescar a las inmediaciones de un arroyo próximo al domicilio y perpetró una nueva agresión sexual en una zona de pastizal, la cual se interrumpió por la llegada del hermano menor de la menor.
Tras analizar el expediente que se formó durante la instrucción de la causa, la fiscalía determinó que las conductas desplegadas por el encartado tipifican jurídicamente en los delitos de “abuso sexual con acceso carnal en concurso real con abuso sexual simple, en concurso ideal con corrupción de menores agravada, todo en calidad de autor y en perjuicio de la integridad sexual de la menor”. Por otra parte y con el fin de consagrar los principios de celeridad y economía procesal, las partes solicitaron al Tribunal Penal de Eldorado la homologación del juicio abreviado.
Desarrollo afectado
En el marco de la investigación del hecho se cumplieron los procesos protocolares ordenados por la Justicia, donde además de escuchar el relato de la niña en Cámara Gesell, se llevó a cabo un examen psicológico.
De dicho diagnóstico y según pudo averiguar este Diario, se supo entre otras cosas que “las conductas desplegadas por el acusado arrebataron la inocencia sexual de la misma, lo que además, influyó negativamente en su normal y natural desarrollo psico-sexual…”. El imputado se aprovechó de la confianza que le tenía la niña para someterla y siempre procurando su impunidad ya que la agredió sexualmente con un patrón en común: la trasladaba a lugares casi siempre despoblados, donde difícilmente había testigos, indicó un portavoz.
También trascendió que al parecer la sacaba de su vivienda con la excusa de comprarle golosinas y luego la llevaba a sitios alejados.






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