El pasado martes, un hombre que ya se encontraba detenido desde 2023 debía ser trasladado al Tribunal Penal de Oberá para ser juzgado por haber abusado sexualmente de la hija de su pareja. Sin embargo, optó por solicitar un juicio abreviado, reconociéndose autor de los hechos.
El hombre, de 31 años, llegaba acusado por los delitos de “abuso sexual con acceso carnal doblemente agravado por la convivencia preexistente y por ser encargado de la guarda” y tenencia ilegítima de arma de fuego de uso civil.
Antes de la fecha fijada para el debate, el fiscal ante el Tribunal Penal de la Segunda Circunscripción, Juan Pablo Fernández Rissi, ofreció al acusado y a su defensor abreviar el proceso, dado el peso de la carga probatoria en su contra y una pena aún mayor en caso de que fuera condenado en juicio.
El caso ocurrió el 8 de mayo de 2023 en una picada de las afueras de la localidad de Guaraní.La víctima fue una menor de 14 años, hija de la mujer con la que el hombre convivía.
Pasada la medianoche, el acusado se dispuso a llevar a su hijastra hasta el polideportivo de la localidad, donde se encontraba su madre.
La subió a la motocicleta y se dirigieron por el camino habitual, pero esa madrugada el hombre desvió el trayecto, tal como lo había planeado previamente, para concretar la idea de abusar de la menor. Le dijo que iba a desviarse un momento solo para verificar si había caído un armadillo o “tatú mulita” en la trampa que había dejado.
Ingresaron por el trillo, pasaron más allá de un secadero, en un sector de monte nativo donde no hay ningún vecino cerca.
Se detuvo junto a un árbol y, tras descender los dos, el hombre comenzó a manosearla, la tomó del cuello y la tiró al suelo.
Para someterla a su voluntad, la amenazó con un arma y abusó sexualmente de la adolescente, advirtiéndole que no debía contarle nada a su madre.
Pero la menor se lo reveló a su progenitora y, sin demoras, se dirigió a la Comisaría de la Mujer de la localidad para denunciarlo.
Ya en horas de la mañana, el hombre, de ocupación changarín, había sido detenido. Luego realizaron un allanamiento en el domicilio que compartía con la víctima y su madre. Allí secuestraron un rifle de aire comprimido modificado para realizar disparos con proyectiles calibre 22.
La víctima pasó por el protocolo de rigor para casos de abuso sexual.
La investigación avanzó y fue elevada a juicio, el cual fue suspendido ante el acuerdo al que llegaron las partes.
El acusado se declaró autor responsable de los delitos y acordó una pena de 10 años de prisión. El pedido de juicio abreviado fue presentado al Tribunal. De no haber objeción, los jueces lo homologarán con una sentencia.






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