Una serie de robos bajo la misma modalidad encendió una alerta entre las autoridades paraguayas en Ciudad del Este. En poco más de una semana se registraron al menos tres casos con características similares, todos vinculados a encuentros pactados mediante perfiles falsos en la aplicación Grindr.
El episodio más reciente ocurrió en la mañana del lunes 6 de julio, cuando un ciudadano brasileño de 36 años, oriundo de São Bento, en el estado de Paraíba, denunció haber sido víctima de una banda luego de acordar una cita a través de la plataforma.
Según la denuncia presentada ante la Policía Nacional, el hombre mantenía conversaciones desde hacía varios días con una persona que se identificaba como “Wilson”. Al llegar al punto de encuentro en el microcentro de Ciudad del Este, fue recogido por un motociclista.
Posteriormente, la víctima fue trasladada a la parte baja del barrio San Rafael, donde habría sido interceptada por un grupo de entre ocho y diez hombres armados y encapuchados.
De acuerdo con la denuncia, el brasileño permaneció retenido durante aproximadamente tres horas. Durante ese tiempo, los delincuentes le sustrajeron un teléfono iPhone 15 Pro Max y lo obligaron a realizar transferencias bancarias por un monto cercano a los 20.000 reales.
Una vez concretado el robo, los asaltantes liberaron a la víctima e incluso le entregaron dinero para regresar a Brasil en mototaxi. Horas más tarde, el hombre volvió a Paraguay para formalizar la denuncia ante las autoridades.
Este hecho se convirtió en el tercer caso registrado con el mismo patrón en poco más de una semana. El fin de semana anterior, un ciudadano colombiano denunció haber sido atraído por una cita acordada en Grindr y haber sufrido el robo de dinero, joyas y un teléfono celular, además de haber sido obligado a efectuar transferencias bancarias.
En otro antecedente, ocurrido el 26 de junio, un joven brasileño de 22 años, oriundo del estado de Bahía, permaneció retenido durante casi 18 horas tras aceptar un encuentro coordinado mediante la aplicación. El perjuicio económico estimado en ese caso fue de aproximadamente 100.000 reales.
Las investigaciones de la Policía Nacional indican que la organización criminal utilizaba perfiles falsos con fotografías atractivas para ganar la confianza de las víctimas. Luego de mantener conversaciones durante varios días, coordinaban encuentros presenciales y enviaban a un motociclista para trasladarlas desde el centro de la ciudad o desde hoteles.
Las víctimas eran llevadas a zonas aisladas de la parte baja del barrio San Rafael, cerca del río Paraná, donde eran reducidas por hombres armados. Además del robo de dinero, celulares y documentos, los delincuentes las obligaban a realizar transferencias bancarias y, en algunos casos, a solicitar préstamos mediante aplicaciones financieras.
Ante la reiteración de los casos, las autoridades recomendaron evitar encuentros con personas desconocidas en lugares aislados y verificar previamente la identidad de los contactos.
Fuente: Portal da Cidade










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