Luego del segundo día de reclamos, el docente voluntario Sebastián Artaza relató la situación que atraviesa la comunidad educativa del paraje Kilómetro 80, donde familias sostienen un reclamo para que se garantice el derecho a la educación de los niños de la zona.
Según explicó, la medida de fuerza se mantiene luego de haber agotado instancias de diálogo con autoridades municipales y educativas. “El corte ya se arrastra ya dos días consecutivos. Las perspectivas son mantener la lucha en esta modalidad habiendo agotado un montón de otras instancias de diálogo con el intendente, con la presidente del Consejo General de Educación (CGE), hasta que consigamos que se nos garantice un derecho tan básico, tan esencial como es que los chicos tengan clase, tengan educación”, expresó en diálogo con la FM 89.3 Santa María de las Misiones.
Artaza describió además las dificultades de acceso al paraje donde se impulsa la iniciativa educativa, señalando el aislamiento y el mal estado de los caminos vecinales. “Son 15 kilómetros sobre caminos vecinales abandonados por el municipio, que nunca quiso poner maquinaria para arreglar el camino. Se tarda hora, hora y media en vehículo; caminando quizás el mismo tiempo”, detalló.
En ese contexto, explicó que las familias decidieron avanzar por sus propios medios en la creación de un espacio educativo ante la falta de respuestas oficiales. “Los papás, viendo que sus chicos pasan los años y se van quedando sin aprender a leer y escribir, deciden construir una escuela e inician el trámite para solicitar que se les cree un aula satélite”, afirmó.
El docente voluntario también señaló demoras administrativas en el CGE. “El trámite ingresa el 6 de abril y el 8 de abril queda totalmente paralizado. Fuimos a hablar con la presidenta del Consejo, y no hemos recibido absolutamente ninguna comunicación, ninguna respuesta”, sostuvo.
Respecto de las autoridades locales, Artaza mencionó la falta de intervención del municipio. “El intendente está a diez kilómetros del corte, no está muy lejos, pero no se quiso presentar”, dijo, al tiempo que agregó que “no hemos recibido ninguna vía de solución”.
La comunidad está integrada por más de 100 familias, con alrededor de 34 niños en edad escolar ya inscriptos para el proyecto educativo. “Es una comunidad que existe hace unos 15 años y que ha ido creciendo con el tiempo”, explicó.
Artaza también remarcó las condiciones de vulnerabilidad del paraje, donde, según indicó, “no tienen camino, no tienen energía eléctrica, no tienen agua”. En ese marco, planteó la urgencia de la situación educativa: “Chicos de 10 años que no sepan leer y escribir en la Argentina del siglo XXI es como retroceder 200 años”.
Finalmente, destacó el esfuerzo de las familias en la construcción del espacio escolar, aunque subrayó que la principal necesidad sigue sin resolverse. “Es precario, pero hecho con muchísimo amor”, aunque “lo que necesitamos es que esté el docente, la docente, ahí al frente de los chicos día tras día”, concluyó.







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