
Las estafas digitales volvieron a encender las alertas en Misiones, esta vez a partir de una modalidad que suplanta la identidad de organismos públicos y entidades conocidas para engañar a los usuarios. Uno de los casos que más preocupa en los últimos meses es el de falsos gestores que se presentan como representantes del Instituto de Previsión Social (IPS) y ofrecen supuestas credenciales digitales, descuentos en medicamentos u otros beneficios.
La advertencia fue realizada por la comisario general Marilyn Ozuna, directora de Cibercrimen de la Policía de Misiones, durante una charla con FM 89.3 Santa María de las Misiones, donde explicó cómo operan estas maniobras y cuáles son las principales señales de alarma que debe tener en cuenta la población.
Según precisó, desde la Policía provincial vienen reforzando el trabajo preventivo, con el objetivo de acercar información clara a la ciudadanía y evitar que más personas caigan en este tipo de fraudes. “Lo que estamos haciendo fuertemente en estos últimos tiempos es apostar a los medios de comunicación para llevar prevención y concientización”, señaló.
Ozuna explicó que una de las modalidades detectadas consiste en la promoción u oferta de credenciales digitales falsas, principalmente vinculadas al IPS. En ese esquema, el ciberdelincuente se presenta como una persona capaz de gestionar la credencial, habilitar supuestos beneficios o conseguir descuentos en medicamentos.
Sin embargo, la funcionaria fue tajante al remarcar que se trata de ofrecimientos fraudulentos. “El IPS, como tantos otros organismos del Estado, no tiene gestores particulares, no tiene vendedores de productos ni vendedores particulares que se comuniquen con los clientes o con el vecino para ofertarle la credencial, el descuento, los medicamentos o lo que fuera”, advirtió.
La directora de Cibercrimen indicó que esta modalidad comenzó a observarse con mayor fuerza entre noviembre y diciembre, no solo con la suplantación del IPS, sino también con engaños vinculados a una conocida plataforma de películas y a un comercio local. De todos modos, aclaró que el crecimiento visible de los casos también responde a que más personas se animan a denunciar o consultar antes de caer en la estafa.
“No es que esto ahora está floreciendo, sino que la gente ahora se acerca a denunciar, se está dando cuenta de que puede ser una estafa, de que está ante un peligro, y consulta, denuncia, se acerca y pregunta. Eso para nosotros es muy rico y muy productivo”, sostuvo.
Uno de los puntos sobre los que hizo especial hincapié fue la falsa sensación de seguridad que generan los perfiles de Whatsapp con logos oficiales. Según Ozuna, muchas víctimas creen que un número pertenece realmente al IPS o a una entidad determinada solo porque en la foto aparece el escudo o la imagen institucional. Frente a eso, la recomendación fue directa: no confiar en una foto de perfil, un logo o un escudo como prueba de identidad.
La comisario recordó que cualquier usuario puede cambiar la imagen de perfil de Whatsapp todas las veces que quiera, por lo que ese dato no debe tomarse como válido para entregar información personal, avanzar con trámites o aceptar instrucciones de un desconocido.
Otra señal de alarma aparece cuando la persona que llama solicita realizar una videollamada, compartir pantalla o seguir una serie de pasos dentro del celular. Para Ozuna, ese momento marca un punto crítico, es ahí, “en ese punto de la llamada estamos mal. Ahí ya está el indicador de la estafa”, explicó.
En esos casos, la recomendación es cortar la comunicación de inmediato. La funcionaria advirtió que los ciberdelincuentes son hábiles para envolver a las víctimas, sostener el diálogo y llevarlas gradualmente a entregar datos o habilitar accesos que luego pueden derivar en perjuicios económicos.
También pidió prestar atención a las llamadas que los teléfonos identifican como spam, posible fraude o posible estafa. Explicó que esas alertas suelen generarse a partir de denuncias o reportes realizados por otros usuarios, por lo que funcionan como una advertencia previa del propio sistema. En esa línea, recomendó directamente no atender llamadas desconocidas, especialmente si provienen de características o números de otras provincias y la persona no espera ninguna comunicación. Ozuna mencionó como ejemplo los llamados con característica 011 y señaló que, si no se tiene un contacto esperado desde esa zona, lo más seguro es no responder.
“Si no espero una llamada de un familiar, si no tengo contactos en otras provincias y no estoy esperando que me llamen, que no atiendan. Que no atiendan llamadas que no conocen. Que se cuiden de esa manera”, insistió.
La directora de Cibercrimen también desarmó una idea frecuente: que las víctimas de estafas digitales son principalmente adultos mayores o personas con bajo conocimiento tecnológico. Según explicó, no existe una franja etaria definida y los casos atraviesan distintos perfiles.
Si bien reconoció que algunas maniobras apuntan específicamente a jubilados, por ejemplo mediante supuestos descuentos en plataformas o beneficios especiales, también señaló que muchas veces son los hijos quienes buscan esos descuentos para sus padres y terminan siendo engañados. “Muchas veces están pensando: ‘Le voy a conectar a papá o a mamá un descuento para que tenga algo para mirar’, y también terminan cayendo ellos en la estafa”, ejemplificó.
Además, Ozuna pidió que las víctimas no sientan vergüenza al denunciar. Contó que incluso personas vinculadas al mundo de la informática fueron engañadas, porque el conocimiento técnico no siempre alcanza para reconocer una maniobra delictiva cuidadosamente preparada.
“Muchas veces piensan que porque alguien es ingeniero informático o analista en sistemas no le va a pasar. Lamentablemente hemos tenido casos de personas muy cercanas a la informática que han sido víctimas”, sostuvo.
Entre las modalidades que más preocupan actualmente a Cibercrimen, Ozuna señaló la instalación de aplicaciones o software de acceso remoto. Este tipo de herramientas, utilizadas de manera legítima durante la pandemia para el trabajo a distancia, pueden convertirse en una vía de acceso peligrosa cuando son manipuladas por delincuentes.
“El hecho de que el ciberdelincuente te llame y te convenza de alguna manera para que descargues una aplicación y, de esa manera, él pueda acceder remotamente a tu teléfono es realmente peligroso”, advirtió.
La funcionaria explicó que el riesgo aumenta cuando estas aplicaciones quedan instaladas en teléfonos de personas que usan el dispositivo para operaciones cotidianas, cuentas bancarias, billeteras virtuales, comunicaciones personales o trámites. En manos de un delincuente, ese acceso puede permitir observar movimientos, obtener datos sensibles o inducir a la víctima a realizar acciones dentro de sus propias cuentas.
Consultada sobre el uso de inteligencia artificial en este tipo de delitos, reconoció que Misiones no está ajena al fenómeno, aunque aclaró que por el momento no se registran grandes casos en la provincia. “Hay casos, pero son los menos”, indicó.
De todas formas, aseguró que “estamos capacitando todo el tiempo al personal, leyendo, estudiando, porque esto es algo constante. De semana a semana tenemos algo nuevo”, afirmó.
La recomendación final de Cibercrimen fue clara: si una llamada genera dudas, si el número no es conocido o si la comunicación deriva en pedidos de datos, instalación de aplicaciones o uso de pantalla compartida, hay que cortar. La prevención, insistió Ozuna, sigue siendo la herramienta más eficaz frente a delincuentes que cambian de estrategia constantemente.
“Pantallazo”






Discussion about this post