Las bajas temperaturas que atraviesa la provincia esta semana volvieron a reflejarse en el movimiento del Centro Nocturno Municipal de Posadas, que en la madrugada del martes, la más fría en lo que va del año, recibió a 38 personas que no tenían dónde pasar la noche.
Actualmente, el centro cuenta con 44 plazas disponibles, pero durante las noches de temperaturas más bajas el número de ingresos crece y ya llegó a superar esa capacidad. “Nos pasó en el pico del último frío. Hubo hombres que casi se quedaron afuera. Por suerte pudimos dar respuesta a todos. Esa noche fueron 46 personas”, contó María Belén Reyes, directora de Asistencia a Niños, Niñas y Adolescentes de la Municipalidad de Posadas y vocera del espacio.
Según explicó Reyes, la mayor parte de quienes ingresan al centro actualmente son hombres jóvenes y adultos de entre 28 y 48 años, y más del 60% proviene de otras provincias o localidades misioneras. Las motivos detrás del ingreso incluyen situaciones como falta de pago del alquiler, pérdida de trabajo, conflictos familiares o consumos problemáticos.
El cambio en el perfil de ingreso fue notorio respecto a comienzos de año, cuando predominaba el ingreso de personas o familias que hacían escala en Posadas antes de continuar viaje hacia Brasil para buscar trabajo.
Demanda constante, pero cambiante
El Centro Nocturno Municipal comenzó a funcionar formalmente en enero de 2025, pero su equipo de trabajo tiene experiencia previa con la Patrulla Urbana, que recorría distintas zonas de Posadas para asistir a personas expuestas al frío. El trabajo hoy lo organizan con tres recorridos (mañana, tarde y noche), para hacer traslados al centro o asistir con abrigo a quienes deseen permanecer en la vía pública.
Reyes sostuvo que este año aumentó la cantidad de personas que asisten al lugar, porque la situación de calle avanza en la ciudad. “Desde enero comenzaron a subir los números de las personas que están en esta situación. El año pasado cerramos con 400 personas (asistidas). Hoy ya estamos superando las 230 personas que han pasado por el centro nocturno”, afirmó.
En ese sentido, aseguró que la demanda de ingreso al centro “se mantiene” a lo largo del año, con 33 personas por noche como promedio. Pero hay dos factores que elevan ese número: uno es el frío y otro la migración laboral hacia Brasil, que se registra principalmente en verano, porque Posadas sirve de escala..
Durante la madrugada del lunes, el aumento por el frío empezó a hacerse visible: 38 personas llegaron para alojarse y recibir cena y desayuno. Reyes indicó que en esta etapa del año el perfil de los ingresos es mayoritariamente de hombres adultos y jóvenes, que no residen en Posadas.
“Estamos hablando de más del 60 por ciento que vienen de otros lugares, ya sea de otras provincias o de otras zonas de Misiones. Son jóvenes de entre 28 años y personas adultas de hasta 48. Es el medio donde hoy la población tiene mayor número”, precisó la funcionaria.
Debido a ese perfil, los fines de semana o feriados la demanda baja, ya que hay más posibilidades de realizar trabajos informales en la calle. Quienes asisten alternan noches en el centro con jornadas en la vía pública para sostener esas “changas”, como cuidar autos o hacer limpieza.
Reyes también indicó que los motivos detrás de la situación son varios: “Tenemos chicos que no consiguen trabajo, que vienen de otros lugares a ver si pueden conseguirlo acá. Y otros que lamentablemente tienen problemas de consumo y no pueden estar en su casa porque no hay buena relación con la familia. Entonces, dejan su familia y vienen hacia la ciudad a ver si pueden conseguir otras cosas”, detalló Reyes.
En cuanto a las personas adultas, agregó que un gran porcentaje “está pasando por situaciones complejas, la situación económica las llevó a no poder pagar su alquiler o rompieron vínculos también con su familia”.
De acuerdo a las estadísticas locales, comentó que llegan jóvenes y familias de varios destinos. “Hemos tenido gente de Chile, de Santa Cruz, de Santiago del Estero, de Buenos Aires, pero de Córdoba y Tucumán, son muchísimos”. Y detalló que los más jóvenes “vienen con la idea fija de poder conseguir trabajo acá”, la mayoría con estudios primarios o secundarios no finalizados.
Por último, la funcionaria recordó el carácter voluntario de estos ingresos. Además del alojamiento, el centro trabaja con entrevistas y seguimiento de cada caso, pero no todas las personas en situación de calle acceden a ingresar: “A veces no quieren irse (de la calle) porque no quieren perder su lugar. Lo cuidan tanto porque ahí tienen cerca el negocio que les da el pan o la vecina que les pregunta cómo están. Tienen una estrategia de supervivencia y no quieren perderla. Es muy importante tener en cuenta eso”.
Estadía permanente y acompañamiento
Además de los ingresos diarios y semanales, Reyes detalló que hay diez asistentes del centro que concurren desde hace varios meses, e incluso algunos desde su apertura, hace más de un año.
Se trata de casos que, por su complejidad, requieren mayor tiempo para resolverse. “Tenemos una población que es constante, que ya hace varios meses que están y con ellos lo que más trabajamos es para que puedan salir adelante. Hay que trabajar mucho no solamente lo económico, sino también la autoestima y el vínculo familiar”, señaló.
Como ejemplo, contó que asisten a una adulta mayor que “ya está con 16 años en situación de calle. Por diferentes situaciones de su vida, ella estaba indocumentada, estaba sin cobrar ningún beneficio”.
En estos casos, el primer punto que se trabaja es la restitución de derechos. “Hoy por hoy tiene su DNI, hace poquito le salió su pensión, así que estamos viendo la posibilidad de otra institución que sea de acuerdo a las necesidades de ella”, completó Reyes.
En ese marco, la funcionaria analizó el rol del Centro Nocturno y aseguró que el abordaje “es complejo, porque no es solamente darle un lugar donde dormir, sino que después ellos puedan salir de esa situación, porque si no, vuelven a recaer”.
Este año comenzaron a incorporar actividades vinculadas a la finalización de estudios y la formación laboral: hay personas que retomaron estudios primarios y otras que participan de talleres de cocina.





Discussion about this post