La historia oficial, esa que durante siglos se escribió desde el puerto de Buenos Aires, muchas veces invisibilizó las piezas fundamentales que se gestaron en el barro del interior profundo. Con la firme premisa de remendar ese olvido identitario, un grupo de docentes, historiadores y autoridades municipales de Apóstoles unieron fuerzas para sacar a la luz un secreto guardado bajo llave en viejos legajos: la vida y el coraje de José Matías Abucú, un militar de origen guaraní que codirigió el destino de la independencia americana codo a codo con los máximos próceres de la patria.
La movida pedagógica e institucional nació en las aulas de la Escuela 21 de Apóstoles. Fue la docente Carina Semienchuk, impulsada por la supervisión escolar y el equipo directivo del establecimiento, quien decidió que semejante hallazgo no podía quedar atrapado en los anaqueles. El proyecto, que cuenta con el apoyo activo de la Dirección de Cultura y Turismo municipal, busca que las nuevas generaciones de apostoleños reconozcan en Abucú a un héroe propio, cuya destreza militar fue determinante para frenar las invasiones luso-brasileñas en la histórica Batalla de Apóstoles.
La génesis de este rescate cultural se apoya en un riguroso trabajo de investigación plasmado en un libro editado por el historiador local, Daniel Ostapchuk, quien junto a un grupo de retirados del Ejército Argentino y miembros de la Asociación Sanmartiniana se dedicaron a conectar los cabos sueltos de los archivos sobrevivientes.
“Lo que se rescata es difundir una historia totalmente desconocida por todos los apostoleños. A raíz de la investigación y de encontrar documentos archivados que no habían sido tan leídos, apareció este protagonista oculto”, explicó la docente al frente del proyecto educativo.
De las Misiones Jesuíticas al campamento de Retiro
La reconstrucción de los hechos ubica al capitán José Matías Abucú en un rol estratégico inigualable. Cuando el General José de San Martín inició la ambiciosa organización de su cuerpo de élite en Buenos Aires, volvió su mirada hacia la innata capacidad de combate de las parcialidades guaraníes de las antiguas misiones.
San Martín solicitó formalmente un contingente de 300 hombres a la región jesuítico-guaraní. Abucú asumió la responsabilidad de la misión y logró reclutar y trasladar a pie a 283 soldados nativos, de los cuales 26 eran oriundos estrictamente del pueblo de Apóstoles.
Este grupo selecto de combatientes se integró de forma directa a las filas del recién creado cuerpo de Granaderos a Caballo, convirtiéndose en la columna vertebral que luego marcharía hacia la epopeya del cruce de Los Andes. El propio San Martín reconoció el valor de la entrega de Abucú a través de cartas oficiales y, en un gesto de altísima distinción militar para la época, le obsequió uniformes de gala de la unidad a él y a sus escoltas principales.
Sin embargo, tras entregar las tropas en los cuarteles de Retiro, el destino de Abucú no estuvo en las frías cumbres andinas, sino en el cuidado de su propio pago chico. El capitán regresó al frente misionero trayendo consigo un activo invaluable: las tácticas modernas de guerra y las rigurosas estrategias de combate que el mismísimo San Martín le había instruido durante su estadía en Buenos Aires. Esos conocimientos asimilados en la gran capital del Plata cambiarían para siempre la historia militar de la región.

La táctica de San Martín en la tierra colorada
Al regresar a su suelo natal, Abucú puso su experiencia al servicio de la resistencia liderada por el Comandante General Andrés Guacurarí y Artigas. Su rol no fue menor: se consolidó como un oficial de segunda línea fundamental para la estructura del caudillo rioplatense.
El valor de sus conocimientos tácticos quedó evidenciado el 2 de julio de 1817, cuando las tropas de “Andresito” repelieron con éxito el feroz ataque de los invasores portugueses comandados por Francisco das Chagas Santos.
La pericia militar que demostraron las fuerzas defensoras en aquella jornada, con despliegues defensivos sofisticados y contraataques quirúrgicos, llevaba el sello formativo que Abucú había importado del campamento de San Martín.
Asimismo, los registros históricos indican que el militar guaraní también prestó servicios y estuvo bajo las órdenes directas de Manuel Belgrano durante el paso del creador de la bandera por el territorio misionero, completando así una foja de servicios envidiable con los tres grandes hombres de la emancipación.
El proyecto escolar e institucional que hoy lidera la Escuela 21 no persigue fines económicos, sino una estricta justicia histórica para la región jesuítica. Con presentaciones clave programadas que incluso ya se llevan adelante en la Feria del Libro y del Mate y un gran acto popular previsto para el próximo 2 de julio, Apóstoles se prepara para saldar una deuda histórica con su pasado, demostrando que la libertad de estas tierras también se talló con apellidos guaraníes.
Un nuevo hito para el circuito turístico local
La Dirección de Cultura y Turismo de la Municipalidad de Apóstoles se integró activamente al proyecto escolar con el objetivo de trasladar la figura de José Matías Abucú más allá de las aulas. Las autoridades locales planifican la creación de un circuito turístico e histórico renovado, que unirá los puntos clave de la Batalla de Apóstoles con referencias documentales sobre el capitán guaraní y los 26 granaderos apostoleños, buscando consolidar la identidad de la ciudad como pieza clave de la ruta sanmartiniana en el litoral.
Vale destacar que los hechos históricos que sustentan el proyecto están respaldados por el minucioso trabajo de archivo volcado en la publicación del historiador local Daniel Ostapchuk y validados por miembros retirados del Ejército Argentino.








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