El último día de septiembre del 2024, un hombre murió apuñalado en su vivienda cuando compartía una ronda de tragos con su vecino. Un año y nueve meses después, la Justicia no logró comprobar que el hombre que estaba detenido por el hecho hubiera sido el autor del crimen. Si bien ya se encontraba en libertad, ahora le será dictada la falta de mérito y el sobreseimiento obligatorio.
Fuentes consultadas por PRIMERA EDICIÓN indicaron que las pericias de ADN que se aguardaban para ser agregadas al expediente, no lograron acreditar que el encartado fue quien agredió mortalmente a Martín Pereyra (53).
El acusado desde el 16 de junio del 2025 estaba en libertad morigerada por el plazo de un año. Cumplido ese plazo y sin que las pruebas solicitadas pudieran determinar sospecha que el vecino en cuestión fue quien apuñaló a Pereyra, quedaría desligado y la investigación por el homicidio queda sin poder determinar quién fue el asesino.
En este punto cabe recordar que rige el principio de inocencia y la investigación judicial es la que debe probar que alguien haya cometido un delito y no el acusado probar que es inocente, salvo que el caso llegue a la instancia de juicio.
Escena fatal
A las 2.55 de la madrugada del lunes 30 de septiembre del 2024, el hijo de la víctima pidió ayuda a la comisaría. Encontró a su padre en un charco de sangre.
Rápidamente una comisión policial de la comisaría Segunda de San Vicente se dirigió al domicilio ubicado en el barrio 25 de Mayo.
Al arribo encontraron ya sin vida a la víctima. El médico policial determinó que el hombre había sufrido un shock hipovolémico (por desangramiento) producto de una lesión punzocortante en el epigastrio (parte superior central del abdomen).
Según el relato del joven, su progenitor había estado en compañía del vecino mientras compartían unos tragos y en ese marco resultó apuñalado presuntamente tras una discusión de momento.
En el lugar Personal de Policía Científica de la UR-VIII secuestró un cuchillo cuyo mango de madera estaba forrado con cinta aisladora y se presumía que podía haber sido el arma utilizada. Además incautaron una camisa con manchas de sangre y una botella de caña de medio litro “Pica Pau”.
Con los datos aportados la policía no tardó en ubicar y detener al sospechoso, quien tenía en su poder solamente la funda de un cuchillo.
Completado el sumario policial días después fue llevado a indagatoria al juzgado. Se abstuvo de declarar por recomendación del defensor oficial.






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