La producción agrícola de Misiones atraviesa un período favorable en lo que va del otoño, con registros térmicos moderados y consecuencias menores en las plantaciones. Sin embargo, los especialistas ya pusieron el foco para el corto y mediano plazo debido a la consolidación del fenómeno de “El Niño”, que promete golpear con fuerza al nordeste argentino a partir del próximo mes.
Al respecto, el agrometeorólogo José Olinuck dialogó con PRIMERA EDICIÓN y analizó las temperaturas registradas hasta la fecha y, más precisamente, las heladas que afectaron a una gran parte de la provincia. En ese sentido, aseguró que se prevé que “el año viene será muy favorable desde el punto de vista térmico”.
La consideración del especialista se sostiene en que durante todo mayo solo se registraron cuatro heladas a la intemperie. “Se trató de temperaturas relativamente moderadas en las que se llegó a 1,6 grados bajo cero. En tanto, al momento de realizar el balance de junio, el termómetro descendió hasta los 1,8 grados bajo cero, marcando así la helada más intensa de esta temporada”, detalló.
El frío en los cultivos
En cuanto a los efectos de estas marcas térmicas en las chacras, Olinuck afirmó que, por los registros que se manejan en la región, “hasta ahora los daños son mínimos, porque son temperaturas que todavía no son tan bajas como para ocasionar daños”.
La afectación se limitó simplemente a algunos cultivos muy sensibles, como una pastura o el pasto elefante, puntualmente en aquellos lugares bajos del relieve donde tiende a acumularse más el frío.
Para el agrometeorólogo, el comportamiento actual del tiempo es muy positivo y calificó a los eventos recientes como “heladas suaves”. Asimismo, explicó el motivo de esta valoración al señalar que “las plantas se van preparando por si ocurren heladas muy intensas en julio, por ejemplo, o a fines de junio”. De esta manera, la plantación local logra un proceso de adaptación previo para soportar mejor las bajas temperaturas extremas.
La fecha en la que se producen estos fenómenos resulta clave para los productores locales. Tal es así que Olinuck aclaró que “si las heladas fuertes se dan pronto en el invierno, el sector más afectado es el de las pasturas, lo que perjudica directamente a la actividad ganadera al dejarla sin reservas para los meses siguientes”. Por el contrario, los cultivos anuales como el maíz, la mandioca o el poroto no se realizan en esta época, sino que empiezan a sembrarse recién a partir de la primavera.
No obstante, el contexto sería diferente si se presentan heladas tardías durante agosto o septiembre. En ese período del año, todas las plantas de la región ya se encuentran en etapas de brotación y floración. Olinuck advirtió que “ante heladas fuertes en los primeros días de septiembre es común que en la provincia se pierda la primera cosecha de té, y también pueden sufrir serios daños las plantaciones de maíz, tabaco o mandioca que estén ubicadas en las zonas más bajas”.
Advertencias
Por otra parte, el especialista se refirió a las proyecciones climáticas globales y confirmó la llegada del fenómeno de “El Niño”, un tema sobre el cual se venía manifestando con cautela en los meses previos debido a las dudas que existían en la comunidad científica sobre la fuerza del evento. “En este momento, ya coinciden la mayoría, por no decir casi todos, en que el Niño va a ser muy intenso”, reconoció.
Además, advirtió que el fenómeno “puede ser tan fuerte como en 2014 y 2015, que fueron dos años seguidos que fueron los más intensos y donde se habían superado, incluso, 3.034 milímetros de lluvia en 2014 y 2.992 milímetros en el 2015 ”. Para el agro, Olinuck anticipó que “las consecuencias, por supuesto, pueden ser muy negativas”.
Consejos para la chacra
Ante el incremento de las lluvias previsto para mediados de julio, Olinuck recomendó optimizar el manejo del agua en los caminos internos de las chacras para garantizar el ingreso y egreso de los productores.
Asimismo, aconsejó a los pequeños agricultores evitar la siembra de mandioca en terrenos bajos, sugiriendo suelos con mayor altura y mejor drenaje para prevenir el ataque de hongos que pudren las raíces debido al exceso de humedad.
Además, indicó adelantar la extracción de madera antes de que las precipitaciones ablanden el suelo y dificulten el acceso forestal. En el sector ganadero, advirtió que el barro afectará el rendimiento de las pasturas por el pisoteo intensivo de los animales.






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