La llegada del invierno en el hemisferio sur marca un quiebre absoluto en el calendario gregoriano, que durante centurias intentó imponer otro año nuevo a los pueblos originarios en esta parte del mundo, quienes milenio tras milenio conmemoran el Ara Pyau (Año Nuevo) de la nación mbya guaraní y el Wiñoy Xipantv de la nación mapuche, que se desarrolla entre el 21 de junio y el 24 de junio.
Se trata de una celebración del reinicio de la “vuelta al sol” compartida entre ambos pueblos, que es poco relatada en los libros de historia o de investigación, y que se suele pasar por alto aún en Misiones, donde se coexiste con la nación guaraní.
Para entender cómo conmemoran la fecha ambos pueblos, PRIMERA EDICIÓN habló con el mburuvicha de la tekoa Ka’aguy Mirĩ Rupa de Aristóbulo del Valle, Katri Duarte y su esposa, la lideresa mapuche, Isabel Rodríguez, quienes contaron algunos de los aspectos más importantes del año nuevo en la cosmovisión de sus pueblos.
Asimismo, para no perder de vista su cultura, donde el idioma es fundamental, los guaraníes inician toda asamblea en su lengua y así lo hizo Duarte para esta nota, momento en el cual utilizó palabras muy significativas de su cosmovisión y que no tienen traducción en el castellano. De todas formas, el mburuvicha dijo algunas palabras en castellano tras iniciar la conversación, y las pronunciadas en guaraní no necesariamente serán traducidas para este artículo por respeto intercultural, ya que se pronuncian en el momento de la conversación para que el mundo espiritual les dé fuerza, explicó su esposa.
“El año nuevo para nosotros empieza en el inicio del invierno, porque es cuando renace todo, entre esos días es cuando elegimos las semillas que vamos a sembrar, que primero las llevamos al Opy y se quedan ahí como dos meses, hasta agosto. El invierno es el momento donde las familias cumplen con su parte espiritual, tanto para volver a sembrar como también para dar nombres a los hijos, ya que para nosotros es el momento del año cuando se puede empezar a poner los nombres, porque nos viene el mbarete (la fuerza), la fortaleza espiritual”, declaró el cacique.
Para las comunidades originarias como la mbya guaraní o la mapuche, el solsticio de invierno no representa el inicio del frío estéril, todo lo contrario.
“Después de la noche más larga, que es 21 de junio, el sol comienza su retorno a la tierra, y aunque parezca una contradicción, los días empiezan a ser más largos y dan inicio a un nuevo ciclo productivo de la vida. En la cultura mbya guaraní, este fenómeno se conoce como Ara Pyau, cuando el año renace, porque es el tiempo de nuevos brotes, una celebración que coincide temporal y espiritualmente con el fijado también por la nación mapuche, que celebra el Wiñoy Xipantv”, explicó a PRIMERA EDICIÓN Isabel Rodríguez, mujer y lideresa mapuche, esposa de Duarte.
Ambas cosmovisiones interpretan ese momento como el verdadero “despertar” de la biodiversidad, un proceso que desafía la narrativa histórica colonial y la posterior superposición de las festividades litúrgicas católicas como la de San Juan Bautista, que se conmemora también cada 24 de junio, según el calendario católico.
“Cuando llevamos las semillas elegidas al opy la retiramos allá por agosto, ya que son las que vamos a plantar. Lo hacemos para que en el aguyye (renacer) los frutos sean buenos y abundantes”, sostuvo el cacique, quien es el nieto de Dionisio Duarte, el célebre y reconocido mburuvicha guasu, fallecido en el 2016, a los 90 años.
Todo renace desde el punto más oscuro y frío del año
A lo largo de la charla, la mapuche Isabel explicó que mediante la observación astronómica, desde el territorio natural de ambas comunidades originarias, el año nuevo no comienza bajo el calor del verano, sino “en el punto más oscuro y frío del año” en esta parte del mundo, que es también cuando la luz empieza a ganarle terreno a la noche, aunque todavía no parezca.
“En esta época del año es cuando los días con horas de sol comienzan a ser más largos y las noches son más cortas”, mencionó Isabel, tras señalar las similitudes entre la cosmovisión mapuche y la guaraní, que aunque suene contradictoria, en realidad después del 21 de junio, que es el día más corto del año con la noche más larga, los que le siguen después son días donde las horas con más sol comienzan su crecimiento, y lo hacen por 6 meses hasta el 21 de diciembre, que en el calendario se conoce la noche más corta, después de la cual, la oscuridad empieza a crecer.
“Si uno observa las gallinas se puede dar cuenta de esta verdad biológica, las gallinas criadas en libertad ponen huevos cuando la luz del sol activa en ellas una glándula particular y por eso esta es la época del año que más comienzan a poner huevos que otros meses (es si el fenómeno se puede observar, siempre y cuando las gallinas no sean criadas en corrales donde están expuestas a luz artificial constantemente para que no detengan su producción de huevos). Aunque no parezca y no se vea, porque el renacer se da debajo del suelo, es en invierno cuando el sol dio la vuelta completa, vuelve a renacer y los días se empiezan a alargar”, explicó.
De acuerdo a el mburuvicha Katri Duarte, en el territorio misionero, la transmisión oral de los ancianos y líderes espirituales mantiene viva una cronología agrícola y espiritual ligada directamente a este cambio cósmico.
“La preparación de los suelos y el comportamiento de la fauna doméstica y silvestre funcionan como los indicadores que anuncian que la tierra comenzó a renovarse de manera subterránea, mucho antes de la llegada de la primavera convencional de los manuales escolares”, acotó Isabel.
Ambos detallaron además las características de la fecha, que aunque se baila el jeroji (danza cultural mbya) el sentido no es de un festejo convencional occidental, sino para reafirmarse y apropiarse de las fuerzas que se renuevan.
No obstante, ambos contaron también que en la actualidad hay distorsiones que persisten en torno a la fecha, incluso entre otras aldeas, que lo han “occidentalizado”.
“Para nosotros en esta fecha renace el tiempo de brotes, de acuerdo a la mirada que nos transmitieron nuestros abuelos. Cuando nosotros decimos que la biodiversidad inicia su ciclo nuevamente, es que estamos diciendo que con la vuelta del sol, que se reinicia con el solsticio de invierno, ese fenómeno se da entre el 23, 24, 25, el sol que se alejó vuelve abrazar la tierra otra vez, esa es nuestra cosmovisión, esa es la visión diferente que tenemos con respecto a otras culturas, sobre todo con la cultura occidental”, que celebramos el Año Nuevo en verano, festejo que fue traído de Europa, pero hay que recordar que, de hecho, es en diciembre cuando comienza el invierno europeo.
“Pantallazo”







Discussion about this post