El cruce fronterizo entre Puerto Iguazú y Foz se transformó, desde hace años, en un verdadero cuello de botella que asfixia el potencial de la región. Un referente comercial de Iguazú lanzó una fuerte campaña de recolección de firmas virtuales a través de la cual reclaman medidas urgentes a las autoridades nacionales para agilizar el tránsito vecinal y turístico, advirtiendo que la burocracia actual frena el desarrollo económico y el empleo en la “Ciudad de las Cataratas”.
El impulsor de esta movida es Mario D’Arpino, un conocido comerciante local quien decidió canalizar el descontento generalizado a través de una petición digital en la plataforma Change.org bajo el lema #MenosFila.
Según explicó el propio protagonista, la situación llegó a un punto límite donde la inacción estatal golpea de lleno en el bolsillo de los trabajadores y en la experiencia de los visitantes.
La paciencia de la comunidad fronteriza se agotó tras sucesivos anuncios oficiales que nunca se tradujeron en mejoras palpables. “Los vecinos de Puerto Iguazú y de Foz llevamos años escuchando promesas de modernización, acuerdos bilaterales y controles integrados”, señaló D’Arpino con evidente fastidio, reflejando el sentir de miles de personas que cruzan diariamente.
Mientras los discursos políticos hablan de hermandad, las filas en el Puente Tancredo Neves siguen batiendo récords insostenibles.
“Esta parálisis aduanera y migratoria tiene un costo directo sobre la actividad económica de la triple frontera. La falta de fluidez en el viaducto internacional funciona como una barrera invisible que desincentiva el consumo y desalienta el arribo de turistas internacionales que buscan recorrer ambas ciudades. Para el comercio local, cada hora de demora en el puente es una venta perdida y un freno directo a la creación de nuevos puestos de trabajo”, indicó.
Lejos de buscar un rédito político, los organizadores de la campaña enfatizan que “el reclamo nace desde las bases de la sociedad civil y productiva. El objetivo es conformar un frente común que trascienda las grietas ideológicas. Es hora de que los vecinos nos unamos, sin distinción de banderas partidarias o sectoriales, y reclamemos a las autoridades una solución inmediata”, argumentó el comerciante.
A pesar de la firmeza del reclamo, desde la organización aclaran que la junta de firmas no busca la confrontación política directa con las administraciones de turno, sino más bien despertar la voluntad política necesaria para destrabar el conflicto.






Discussion about this post