
El doctor en Historia e investigador del CONICET, Gonzalo Sanz Cerbino, llegará esta semana a Misiones para participar de dos actividades vinculadas con el debate político y la reflexión histórica. En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, anticipó que este viernes brindará una charla sobre la situación actual del país y que el sábado presentará su libro “Los golpistas”, una “investigación centrada en las luchas interburguesas de distintos sectores del empresariado argentino en las décadas previas al último golpe de Estado”.
La primera actividad será el viernes 5 de junio, a las 18, en la Facultad de Humanidades, bajo el título “¿Podemos sacar a la Argentina del pantano?”. Allí, Sanz Cerbino planteará una lectura crítica sobre la situación política y económica nacional, además de una propuesta impulsada desde Vía Socialista.
Consultado sobre si realmente es posible salir de ese “pantano”, el historiador respondió que sí, aunque advirtió que para eso “hay que cambiar muchas cosas y hay que enfocar este problema de una manera radicalmente diferente, porque hace 70 años que distintas fuerzas políticas nos prometen revolución productiva, salarios o que la Argentina va a volver a crecer, y vemos los resultados”.
En esa línea, sostuvo que el país atraviesa un largo período de estancamiento, con condiciones laborales que se deterioran más allá de los cambios de gobierno. “Hace mucho que estamos en esto que nosotros llamamos un pantano. La Argentina está estancada, las condiciones de trabajo empeoran para todos año a año, más allá de quién gobierne, y la gran discusión es cómo hacer para que esto alguna vez sea diferente”, afirmó.
Durante la entrevista, Sanz Cerbino vinculó ese diagnóstico con la llegada de La Libertad Avanza al poder y con los cambios políticos que atraviesan tanto Argentina como la región. Sin embargo, planteó que el problema de fondo no se resuelve simplemente con alternancias entre gobiernos de distinto signo, sino con una revisión más profunda de los caminos económicos ensayados hasta ahora.
Según explicó, el planteo de Vía Socialista parte de la necesidad de abandonar las dos grandes vías que, a su entender, dominaron la política argentina durante décadas. Por un lado, cuestionó el proyecto del presidente Javier Milei, al que caracterizó como “una profundización de la especialización económica basada en la exportación de recursos naturales”.
Para Sanz Cerbino, esa estructura productiva deja fuera a una parte importante de la población. “Tenemos una estructura económica en la que a Argentina le sobra más de la mitad de la población. Lo vemos todo el tiempo en la pérdida de puestos de trabajo, en el cierre de industrias y en actividades dinámicas como el petróleo, la minería o el agro, que no generan la cantidad de empleo suficiente para sostener a toda esa población”, argumentó.
Pero el historiador también cuestionó el camino que suele presentarse como opuesto: “Hay que abandonar también la política que aparece como la contraria: darle plata a empresarios, bajo la forma de distintos tipos de subsidios, para que se sostengan en un mercado interno protegido”, señaló.
Desde su perspectiva, Argentina necesita modificar su estructura industrial y desarrollar otro tipo de industria, orientada no solo al mercado interno, sino también a la exportación. En ese punto, fue crítico de las políticas aplicadas durante las últimas décadas. “Eso no lo vamos a hacer, porque lo hemos intentado 70 años de esa manera y no funcionó, dándole la plata a los empresarios para que hagan lo que quieran. Ya vemos los resultados”, expresó.
Como alternativa, Sanz Cerbino propuso que el Estado asuma un rol empresario, aunque con una lógica distinta de la que tuvieron las empresas públicas en experiencias anteriores y aclaró que no se trata de concebir a las empresas públicas como una simple “reserva de empleo”, sino de construir unidades productivas eficientes, capaces de competir internacionalmente.
Según explicó, esa transformación debería estar acompañada por una planificación de la economía, “cosa que hasta ahora no se ha intentado. Por ahí va la propuesta de Vía Socialista”, resumió.
Además, aclaró que la charla, pese a realizarse en una facultad, “está dedicada a todas aquellas personas que estén cansadas de votar, votar y votar, y que sus problemas no se resuelvan”.
En ese sentido, convocó tanto a quienes compartan sus inquietudes como a quienes quieran discutir o cuestionar la propuesta. “Está dirigida a quienes crean que esto puede cambiar, que podemos hacer algo diferente y quieran escuchar una propuesta distinta. También a aquellos que digan: ‘No, lo que este señor dice no va a funcionar’. Bueno, que se acerquen y lo charlamos, lo debatimos. Para eso está”, afirmó.
Sanz Cerbino insistió en que el objetivo es discutir ideas y programas, no consignas vacías. “En general, los políticos suelen vendernos eslóganes, imágenes, una cara bonita, una sonrisa, la foto con un nene, y no se discuten propuestas. Acá la idea es discutir propuestas”, remarcó.
La segunda actividad será el sábado 6 de junio, en el marco de la Feria del Libro, donde presentará “Los golpistas”. Para el investigador, esa instancia permitirá abrir una reflexión de más largo plazo sobre la historia argentina y sobre las responsabilidades de distintos sectores empresariales en los procesos políticos previos al último golpe de Estado.
Consultado sobre si la sociedad argentina está preparada para salir de las alternativas políticas tradicionales que se sucedieron en las últimas décadas -peronismo, radicalismo, Alianza, PRO, La Libertad Avanza-, Sanz Cerbino fue tajante: “No solo estamos preparados, sino que es necesario”.
Para el historiador, la discusión ya no puede reducirse a seguir probando variantes de fórmulas conocidas. “Hay un punto en el que todos los que habitamos la Argentina, los 45 millones de personas que vivimos en la Argentina, tenemos que empezar a pensar si queremos seguir intentando con lo mismo de hace 70 años, que no ha funcionado, o si no podemos discutir otra cosa”, sostuvo.
En esa línea, consideró que Milei llegó al Gobierno presentándose como una ruptura con lo anterior, pero que en el fondo retoma recetas ya aplicadas en otros período y comparó esas políticas con experiencias del pasado reciente argentino. “Son propuestas que ya se intentaron en la Argentina de Martínez de Hoz, en la Argentina de Menem, y que no funcionaron. El tema es si nos animamos a pensar algo realmente diferente, a pensar otra solución a este problema”, planteó.
Desde su formación como historiador, remarcó la importancia de revisar críticamente los procesos anteriores para no repetir errores, por esto remarcó que se debe “conocer nuestra historia para abordar el presente y pensar el futuro sin volver a repetir lo mismo que ya hicimos mal un montón de veces”.
Para el investigador del CONICET, Argentina “tiene mucha experiencia en hacer las cosas mal, en buscar alternativas que no han funcionado. La idea es poder hacer una revisión crítica de todas esas alternativas e intentar con otra cosa”.





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