La solidaridad es una valor difícil de medir, pero en la última semana el proyecto autogestivo Biblioteca Las Mariposas estuvo muy cerca de lograrlo: más de 100 kilos de donaciones llegaron a comunidades mbya guaraníes de Misiones, ubicadas principalmente en la zona del valle del Cuña Pirú.
Abrigos, mantas y calzados, entre otros materiales que reunieron en menos de 15 días, viajaron por encomienda desde Canning, Buenos Aires, donde funciona este espacio comunitario, a cargo de una familia misionera que recibe aportes solidarios desde distintos puntos del conurbano bonaerense y otras zonas del país.
Gustavo Ibarra tiene 19 años y forma parte del proyecto, impulsado desde 2019 por su familia. En entrevista con PRIMERA EDICIÓN contó cómo nació la iniciativa y cómo llegó tan lejos a partir de su vínculo con Misiones.
Del trabajo barrial a la ayuda en Misiones
La Biblioteca Las Mariposas se convirtió en un proyecto autogestivo en 2019, pero su trabajo comenzó más de diez años antes, con un merendero, talleres para infancias y acciones solidarias organizadas por Gustavo y su familia.
“Una vez fundada la biblioteca, vimos que el proyecto iba mas allá de los libros, y nos transformamos en un espacio de contención para nuestros vecinos, principalmente durante la cuarentena en el año 2020”, recordó Gustavo. Ese año empezaron a organizar ayuda alimentaria y llegaron a “entregar viandas para el almuerzo a más de 100 personas”, contó el joven.
En ese mismo período, cuando recibían “muchísimas donaciones en la biblioteca”, comenzaron a enviar abrigos y alimentos no perecederos a comunidades mbya, con las que ya habían empezado a mantener contacto y les enviaban varios pedidos de ayuda.
“Toda mi familia es misionera, desde que nací voy y vengo a Misiones, es una tierra que atrapa con su encanto y belleza natural. El vínculo con las comunidades nació en el 2019, en uno de esos viajes de vacaciones, cuando conocí a un ADI (Auxiliar Docente Intercultural) que trabajaba en una escuelita ubicada en el Valle Cuña Pirú”, recordó el joven.
Desde entonces, el proyecto visita la provincia entre 2 y 3 veces al año y desde 2023 tiene su propia revista autogestiva, Ñande Mbareté, dedicada a la difusión de la cultura mbya y construida en conjunto con las comunidades.
El punto de partida para conocer las comunidades de la provincia fueron las aldeas Ka’aguy Poty y Ko’ejü, ubicadas en la zona del Cuña Pirú, pero ya visitaron a otros grupos guaraníes.
“En todo este tiempo hemos hecho campañas solidarias para conseguir medicamentos, sillas de ruedas, bicicletas, útiles escolares, libros, todo tipo de abrigos y calzados, herramientas de trabajo, semillas. Al margen de nuestras limitaciones económicas, siempre tratamos de ayudar en lo que podamos, la solidaridad y el apoyo mutuo son los valores que mantienen en pie todo lo que hacemos”, resumió el joven.
Esta vez, lograron juntar los 100 kilos de donaciones en menos de 15 días, a través de “las personas que conocen el trabajo que hacemos desde la biblioteca, técnicamente funcionamos como un centro de acopio y estamos constantemente mandando donaciones a quienes más las necesiten”.
Sobre el hecho de llegar tan lejos con esa ayuda, Gustavo aseguró que “por un lado es gratificante poder ayudar a quienes más lo necesitan, pero también es angustiante sentir que los mbya y, en general los pueblos originarios son ignorados y marginados”, sostuvo.






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