El Gobierno nacional profundizó el ajuste sobre el sistema sanitario al recortar más de $63.000 millones del presupuesto del Ministerio de Salud, una decisión que impacta directamente en la compra de medicamentos, las transferencias a las provincias y programas considerados críticos para la atención de enfermedades como el VIH, el cáncer y patologías endémicas.
La medida se enmarca en un contexto de fuerte contracción del gasto en el área. Según datos de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP), las transferencias corrientes a provincias y municipios en la función Salud se desplomaron un 98,8% interanual en términos reales durante abril.
En este escenario, este miércoles se llevó a cabo la Marcha Federal por la Salud Pública, convocada por trabajadores del sector, residentes, organizaciones sindicales y profesionales sanitarios. La movilización buscó visibilizar el impacto del ajuste sobre hospitales, centros de salud, programas de acceso a medicamentos y campañas de vacunación. Desde los sectores organizadores advierten que el deterioro del sistema afecta especialmente a quienes dependen exclusivamente de la atención pública.
Recorte oficial
La reducción fue establecida mediante la Decisión Administrativa 20/2026, firmada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo. La norma, publicada en el Boletín Oficial, implica una baja de $63.021 millones en gastos corrientes y de capital del Ministerio de Salud, a cargo de Mario Lugones.
El mayor impacto se registra en el programa de Fortalecimiento de los Sistemas Provinciales de Salud, con una reducción de $25.000 millones en transferencias a las jurisdicciones. Le sigue el programa de Acceso a Medicamentos, Insumos y Tecnología Médica, que pierde $20.000 millones destinados a la compra de insumos farmacéuticos.
También se registran recortes en Cobertura Sanitaria Compensatoria ($5.000 millones), Investigación, Prevención y Tratamiento del Cáncer ($5.000 millones), Prevención y Control de Enfermedades Endémicas ($1.500 millones), Salud Sexual y Procreación Responsable ($900 millones) y el programa de Respuesta al VIH, ITS, Hepatitis Virales, Tuberculosis y Lepra ($800 millones).
Además, se redujeron partidas de funcionamiento del propio ministerio, incluyendo gastos en alquileres, seguros, equipamiento informático y servicios de conectividad.
Impacto en organismos descentralizados
El ajuste también alcanza a organismos descentralizados del sistema sanitario. La Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud “Dr. Carlos Malbrán” sufrió una reducción de $1.162 millones, con efectos en la producción de biológicos, el control de enfermedades y obras de infraestructura.
La medida se conoce en un contexto sanitario sensible, atravesado por un brote de hantavirus en Ushuaia que ya tuvo impacto en la provincia de Buenos Aires, donde se registró un aumento del 50% de los contagios, con 18 casos confirmados y siete fallecimientos, según datos del Boletín Epidemiológico bonaerense.
También se registraron recortes en el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI), con casi $1.000 millones menos, y en la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), con una reducción de $344 millones en tareas de fiscalización.
Por su parte, la Administración Nacional de Establecimientos de Salud (ANES) sufrió una baja de $3.196 millones, mientras que la Superintendencia de Servicios de Salud perdió $1.743 millones en su presupuesto.






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