En el Tribunal Penal de Oberá debía realizarse a fines de abril pasado, el juicio contra un hombre acusado de un homicidio cometido contra el dueño de un bar de las afueras de Alba Posse. Por una circunstancia técnica tuvo que posponerse el debate. Ya fue fijada la nueva fecha para juzgar a Luis Alejandro Rodríguez Da Silva (35), como el sindicado autor del crimen.
Los próximos miércoles 10 y 11 de junio, fueron los días fijados en la agenda del debates del Tribunal Penal de la Segunda Circunscripción para el juicio oral por la muerte de Rubén Orlando Ayala (59), ocurrida el 14 de mayo del 2023 frente a su local.
“Homicidio agravado por alevosía” artículo 80 inciso 2 del Código Penal. La víctima sufrió aplastamiento de huesos faciales y pérdida de masa encefálica. Estaba bajo los efectos del alcohol al momento de ser atacado por lo cual no tuvo la capacidad de defenderse de su agresor.
Respecto a Rodríguez Da Silva, según lo estableció la investigación, lo pateó repetidas veces provocándole las lesiones gravísimas que provocaron su deceso.
En relación a las circunstancias del hecho que ocurrieron frente al bar “El momento”, en la zona de Paraje 9 de Julio, esa tarde-noche la expareja de Ayala llegó al lugar en compañía de Rodríguez Da Silva. Hacía poco que la pareja se había separado y ella había arribado a buscar algunas cosas.
La mujer entró y se desató aparentemente una discusión. Da Silva que había llegado al lugar en su viejo Jeep, descendió del vehículo y fue a increpar a Ayala. Allí comenzó a desatarse la agresión en la cual desde lejos participaría una tercera persona.
Era el hijo de la mujer, quien al tener una buena relación con quien era su padrastro, se había quedado con él en la misma casa. Según lo indicó la pesquisa, al ver que el hombre era agredido brutalmente por la nueva pareja de su madre, efectuó un disparo con un arma de fuego, el cual hirió en un brazo a Rodríguez Da Silva.
El joven al creer que lo había matado huyó del lugar llevándose el arma. Se cree que se refugió en Brasil. Meses después se presentó ante la justicia como testigo para responder preguntas.
Da Silva subió a su Jeep y fue a pedir atención al hospital de Alba Posse. Desde allí avisaron a la policía y rápidamente supieron que había ocurrido un crimen.
Durante el proceso de recolección de pruebas, los calzados que llevaba Da Silva fueron peritados para cotejar muestras de ADN y confirmar que con ellos pateó a la víctima en la cabeza.





