La nueva jornada de juicio oral en el Tribunal Penal 2 de esta capital en el que es juzgado un instructor de artes marciales acusado de matar a un adolescente de 15 años y arrojarlo con piedras en la ropa a un tajamar para criar peces en un campo privado de San José, fue destinada al relato de cuatro integrantes de la fuerza de seguridad provincial que participaron de la investigación y búsqueda de la víctima fatal César Daniel Tizato entre agosto y octubre de 2020.
Sergio Dos Santos, jefe de la comisaría Primera de San José (Unidad Regional VII) y Gabriel Antonio Comes, comisario general y por entonces jefe de la Dirección Homicidios, detallaron que el viernes 2 de octubre, durante la siesta y pocos minutos después del hallazgo del cadáver del menor buscado durante 33 días, Richard Arnaldo “Grulla” o “Pelado” Cristaldo (49) fue aprehendido por orden del juez de Instrucción 4 de Apóstoles, Miguel Ángel Faría, y que en la oficina de la dependencia policial de San José “se quebró emocionalmente y dijo que se le escapó el disparo que mató a Tizato”, sostuvo el comisario del pueblo ante los jueces Augusto Gregorio Busse, César Antonio Yaya y Martín Alejandro Rau.

Tras la sorpresa en la sala de audiencia por la declaración, el fiscal Vladimir Glinka solicitó que Comes sea citado a declarar en el debate y ratifique o contradiga la afirmación de su camarada.
Los jueces aceptaron el llamado a responder para Comes y en pocos minutos el funcionario uniformado se sentó y no solo coincidió con lo dicho por Dos Santos, sino que amplió sin vacilar: “Cuando fue hallado el cuerpo, nosotros le entregamos de inmediato al juez Faría nuestro informe de lo actuado hasta ese momento y se detallaban las sospechas sobre Richard Cristaldo. Faría ordenó que lo detengamos y eso hicimos. Lo buscamos en la casa y lo llevamos a la comisaría de San José para notificarle de la medida. Había conmoción en San José y varias personas en la comisaría. Apenas ingresó Cristaldo al despacho con divisiones de vidrio del comisario se quebró, casi se desmaya y comenzó a llorar y manifestó que se le escapó el tiro. Estaba en llanto, muy nervioso. Lo llamé al juez Faría para informarle lo que estaba ocurriendo y me dijo que lo declare en sede judicial con las garantías correspondientes. Nosotros no lo interrogamos, era una declaración espontánea y solo cumplimos con la notificación de la orden de detención del magistrado”.
Cuando el juez instructor lo llamó a indagatoria a Cristaldo, días después, al respecto guardó silencio acogiéndose a su derecho de no ser sospechado ni inculpado por ello.
Las coincidencias de Comes y Dos Santos, al igual que los testigos que declararon durante las primeras cuatro jornadas, también apuntaron a que durante los procedimientos de búsqueda del menor con el que el acusado salió a cazar carpinchos, el 30 de agosto de 2020, fueron direccionados por “Grulla” Cristaldo y no apuntaron en dirección a la laguna del campo “La Rosita” donde una comitiva de la búsqueda de efectivos de la Unidad Regional VI de Leandro N. Alem halló el cadáver en una laguna el 2 de octubre, 33 días después.
“Nadie se mojó”
También remarcaron que los arroyos de la zona estaban bajos, con muy poca agua y que nadie se mojó en los rastrillajes. Un oficial de la comisaría de San José, Lisandro Bareiro indicó al respecto: “El arroyo Espinillo tenía muy poca agua. En ningún momento alguien se mojó para cruzar un arroyo. Cristaldo nos indicaba la dirección del recorrido que hizo con el menor. Fueron varias horas de recorridas”.
Relacionado a este punto, Dos Santos, también agregó: “Cristaldo indicó hasta cuando recorrimos con el helicóptero de la policía el camino que presuntamente hizo y no era en la dirección a la laguna donde apareció el cuerpo”.





