La intervención policial realizada el pasado martes en una vivienda de Candelaria, donde fueron secuestradas armas de fuego en el marco de un supuesto conflicto familiar, fue aclarada y desmentida por allegados al propietario del inmueble, el reconocido médico anestesiólogo doctor Eduardo Hugo Papy.
El profesional, de 76 años y con más de medio siglo de trayectoria en la medicina provincial, atraviesa desde hace algunas semanas un delicado cuadro de salud, circunstancia que motivó la reunión de sus cuatro hijos, algunos de ellos residentes en el exterior, quienes viajaron a Misiones para acompañarlo durante el tratamiento.
Según pudo saberse, minutos antes de las 13 del martes último, uno de los hijos del facultativo sufrió una crisis emocional derivada de la preocupación y angustia ocasionadas por el estado de salud de su padre. Ante tal situación, la actual pareja del médico se comunicó con los restantes hermanos a fin de solicitar asistencia familiar inmediata.
De acuerdo con lo expresado por allegados, durante aquella conversación surgió el temor de que el hombre pudiera adoptar una determinación extrema, motivo por el cual, y de manera preventiva, se resolvió dar aviso a la Policía a través del servicio de emergencias 911.
En relación con las armas de fuego incautadas durante el procedimiento, la familia explicó que las mismas permanecían desde hacía largo tiempo en la propiedad y eran utilizadas con fines de protección personal, debido al emplazamiento de la vivienda en una zona ribereña, rodeada de monte y distante del casco urbano de Candelaria.
Uno de los hijos del médico dialogó con PRIMERA EDICIÓN y rechazó categóricamente las versiones que vinculaban el episodio con diferencias patrimoniales o disputas hereditarias.
“Crisis emocional”
“Se trató exclusivamente de una situación de tensión familiar provocada por la crisis emocional de nuestro hermano mayor, lo que derivó en una intervención preventiva de las autoridades.
No existió ni existe conflicto alguno relacionado con bienes materiales o herencias”, manifestó.
La familia en tanto, indicó que los daños observados en una caja fuerte del inmueble eran de antigua data y precisó que la única persona con acceso a la misma es el propietario de la vivienda.
Finalmente, los allegados al profesional solicitaron respeto y prudencia ante la difícil situación personal y familiar que atraviesan, insistiendo en que no se registraron hechos de violencia ni enfrentamientos de ninguna naturaleza.





