El expediente por el homicidio de Javier Gómez (33), conocido como “Paraguay” y oriundo de Bernardo de Irigoyen, durante los últimos días se quedó sin sospechosos, porque los dos detenidos fueron excarcelados por “falta de mérito” y se anuló la medida de prisión preventiva que sobre ellos regía.
De acuerdo a fuentes consultadas por PRIMERA EDICIÓN, el juez de Instrucción de San Pedro, Ariel Belda Palomar, firmó la liberación con la opinión favorable del fiscal Francisco Javier Insfrán y correspondió a un joven de 28 años que fue aprehendido e imputado por “homicidio calificado por uso de arma de fuego y por la promesa remuneratoria, en carácter de autor” y a un hombre de 51 años en situación de discapacidad motriz por el mismo delito pero en calidad de “encubridor” o mentor.
Como se informó oportunamente, la investigación apuntaba a diferencias que los ahora liberados y la víctima fatal arrastraban desde el 17 de octubre del mismo año por una discusión y pelea por cuestiones del momento y de algunas copas de más, que incluso dejó al fallecido en aquel entonces detenido.

Los investigadores, el mismo 7 de noviembre, allanaron la vivienda de un vecino del barrio San Miguel en San Pedro, y detuvieron al primero de los sospechosos y apuntado como el que le dio asilo al presunto autor del hecho, el joven hoy de 28 años, con quienes se supo habría estado “Paraguay” Gómez horas antes de aparecer muerto en la calle.
El detenido fue trasladado a una dependencia correspondiente con los cuidados del caso al tratarse de una persona en silla de ruedas.
Dos días después y en base a las pistas y testimonios de la policía que le siguió el rastro, fue aprehendido el supuesto autor del disparo. Estaba oculto en el domicilio de su madre. En dicho terreno y en una precaria casilla que al parecer construyó para intentar pasar sus días eludiendo a las autoridades. El operativo se planificó cuidadosamente, teniendo en cuenta que es una zona de monte y el sospechoso es un conocedor de los caminos y trillos, lo que podría haber facilitado su fuga.
En pocos minutos, los efectivos desplegaron sus hombres -que permanecían en torno a la propiedad y al acecho-, irrumpieron en el lugar, redujeron al presunto asesino y lo esposaron. Acto seguido, fue trasladado a la comisaría local, donde quedó alojado y a disposición de la Justicia. El operativo estuvo a cargo del Departamento de Inteligencia Criminal de Fronteras con colaboración de efectivos de la Unidad Regional XIV de San Pedro.





