Dos vecinos del barrio PAMI de Posadas y que residían en casas lindantes fueron hallados sin vida este martes a la mañana, lo que generó conmoción en gran parte de la comunidad.
Según las primeras informaciones policiales, las causas de fallecimiento fueron naturales, no obstante, uno de ellos fue a autopsia para despejar cualquier duda.
Las víctimas fueron identificadas como Esteban Dalmasio “Papi” Ferreyra, de 83 años, y Miguel Ángel Chanquet Rodríguez, de 76.
Ambos fueron encontrados sin signos vitales con pocos minutos de diferencia, en las viviendas 27 y 28 respectivamente y ubicadas sobre la calle Ernesto “Tito” Cucchiaroni casi calle 56 del citado barrio (a cien metros de la intersección de las avenidas San Martín y López y Planes).
Según adelantó la policía, se confirmó que Ferreyra murió por causas naturales, mientras que se aguardaba el informe forense respecto de Chanquet Rodríguez. Este último vivía solo, no tenía parientes que lo visitaran e incluso había avisado en la comisaría jurisdiccional que “temía morir solo”. Al no existir historia clínica, la Justicia decidió que los forenses determinen las causales del deceso.En ninguna vivienda se hallaron signos de violencia.

Los uniformados fueron notificados de un primer hallazgo a las 9 de ayer, cuando se comunicó el hijo de Ferreyra y les manifestó que su padre estaba acostado y sin signos vitales. Mientras se desarrollaban las actuaciones, vecinos de la zona informaron además que Chanquet Rodríguez, quien residía solo en la vivienda lindante, no respondía a los llamados, por lo que minutos después los efectivos constataron su fallecimiento tras forzar la puerta de acceso. Ante esta situación, se solicitó la presencia del médico policial y del personal de la División Científica para realizar las pericias.
En diálogo con PRIMERA EDICIÓN, Daniel Esteban Ferreyra, hijo de “Papi” Ferreyra brindó detalles de lo sucedido. “Hace casi diez años que vivía con mi padre, pero en los últimos tiempos él tenía demencia senil, yo estaba encargado de su cuidado y colaboraban una cuidadora o una familiar cuando yo no podía estar. Me levanté a la mañana y lo encontré en su habitación, llamé al 911 y los paramédicos confirmaron que no tenía signos vitales. Estaba tomando todos sus remedios y en pleno tratamiento, bien físicamente, bien alimentado. Era un hombre fuerte, exdeportista y veterano futbolista que jugó hasta muy grande. Llamé a la policía y al mismo tiempo lo hicieron los vecinos, quienes mencionaron que el hombre que residía al lado no contestaba a los llamados a la puerta. Fue entonces que forzaron la puerta y lo encontraron sin vida también. El hombre venía a tomar mate y contó que no pudo superar el fallecimiento de su esposa e hija durante la pandemia. Él vivía prácticamente solo, incluso dependía mucho de los vecinos. Mi padre era jubilado de APOS. Jugó en La Picada, en Guaraní Antonio Franco, en las selecciones de Posadas y de Misiones, también en Buenos Aires, como ser Excursionistas, Deportivo Armenio e incursionó en el fútbol internacional en Sol de América de Paraguay. Se mantuvo activo en el deporte hasta los 60 años, y todavía se movilizaba bien, mantenía su cuerpo de deportista. Era hincha de Independiente de Avellaneda”, contó.
“Papi” Ferreyra era velado en el salón fúnebre ubicado en avenida Santa Catalina y Martín Fierro y será inhumado este miércoles a las 10 en el cementerio La Piedad.





