El futuro de Paulo Dybala atraviesa horas decisivas en Italia, donde su continuidad en AS Roma depende de una negociación final que se desarrollará en los próximos días. Mientras tanto, Boca Juniors sigue de cerca cada movimiento con la ilusión de concretar un fichaje que sacudiría el mercado.
El representante del delantero argentino mantiene conversaciones con la dirigencia del club capitalino y permanecerá en Roma hasta la próxima semana, período en el que se espera una definición. En el entorno del jugador reconocen que las tratativas ingresaron en una etapa determinante, donde se pondrán sobre la mesa las condiciones finales para una eventual renovación.
Desde lo deportivo, el nuevo entrenador, Gian Piero Gasperini, considera al cordobés una pieza clave dentro de su proyecto y pretende retenerlo. Sin embargo, la discusión se centra en el aspecto económico, ya que la dirigencia encabezada por Dan Friedkin busca reducir el salario del atacante y, al mismo tiempo, evaluar con detenimiento su condición física antes de avanzar en un nuevo vínculo.
En ese contexto, en Italia sostienen que la continuidad del campeón del mundo aparece como la opción más probable. Incluso, desde el entorno del club deslizan que existen altas chances de que el delantero permanezca en el equipo, siempre y cuando se logre un acuerdo en los puntos aún en discusión.
Mientras tanto, en Boca Juniors se mantienen expectantes. Si bien reconocen que la negociación aún no los coloca como protagonistas principales, la posibilidad de sumar a una figura de la talla de Dybala alimenta la ilusión de los hinchas de cara al segundo semestre.
En medio de este escenario, una frase reciente del propio futbolista encendió especulaciones. Tras un partido de la Serie A, el atacante dejó abierta la incógnita al afirmar que su contrato indica que el próximo compromiso podría ser el último en el club, una declaración que generó repercusión tanto en Italia como en Argentina.





