Apóstoles dio un nuevo paso en el desarrollo de la producción piscícola con la inauguración de una sala de faena destinada al procesamiento de pescado cultivado, una infraestructura que busca fortalecer la cadena productiva local y abrir nuevas oportunidades de comercialización para los productores de la zona.
La nueva instalación permitirá formalizar el circuito de elaboración y venta de pescado fresco y productos derivados, garantizando mejores condiciones sanitarias y facilitando el acceso a mercados que hasta ahora resultaban difíciles de alcanzar para muchos emprendedores del sector.
El espacio fue inaugurado por el gobernador Hugo Passalacqua y la intendenta María Eugenia Safrán, aunque el eje de la iniciativa estuvo puesto en el crecimiento de la actividad piscícola que viene consolidándose en la región en los últimos años.
La obra surgió a partir de un trabajo articulado entre el Municipio de Apóstoles, el Ministerio del Agro y la Producción de Misiones, Mayma, Fundación Alimentaris y productores piscícolas locales, en un proceso de acompañamiento técnico y organizativo que se viene desarrollando desde hace más de un año.
Actualmente, alrededor de 40 productores se dedican a la piscicultura en Apóstoles, una actividad que ganó terreno en la economía regional como alternativa de diversificación productiva y abastecimiento alimentario.
Con la nueva sala de faena, los productores podrán avanzar no solo en la venta de pescado fresco sino también en la elaboración de productos con mayor valor agregado, uno de los objetivos centrales que viene impulsando el sector.
La habilitación de este espacio también aparece en línea con el crecimiento que mostró la piscicultura en la zona sur de Misiones en los últimos años, donde ferias gastronómicas y eventos vinculados al consumo de pescado cultivado comenzaron a consolidarse como parte de la agenda productiva y turística local.
En ese contexto, desde el sector destacan que contar con infraestructura adecuada resulta clave para mejorar la escala de producción, garantizar estándares bromatológicos y sostener un crecimiento comercial más estable.
Además del impacto económico, la iniciativa apunta a fortalecer el arraigo rural y generar nuevas oportunidades para pequeños productores que encontraron en la piscicultura una alternativa complementaria dentro de sus chacras.






