La Municipalidad de Posadas lanzó oficialmente la undécima edición del Presupuesto Participativo 2026, una herramienta de gestión que permite a los vecinos proponer, debatir y votar obras de infraestructura y equipamiento urbano para transformar el espacio público de la ciudad. El anuncio se realiza en el marco de la primera asamblea del ciclo, que se llevará a cabo este martes en el mercado de Villa Urquiza, de 18.30 a 20 horas, y marca el inicio de un proceso de participación ciudadana que se extenderá durante mes y medio a lo largo de las once delegaciones municipales.
Tamara Ramos, directora del Presupuesto Participativo, destacó en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones que el programa “inicia el nuevo ciclo con las asambleas” y enfatizó que todos los vecinos están invitados a participar, independientemente de su lugar de residencia. “Hoy tenemos la primera asamblea, el primer encuentro en la delegación Villa Orquiza. Todos los vecinos que tengan ideas, propuestas, inquietudes acerca de su barrio, sus espacios públicos y en la vida en la ciudad, pueden acercarse a debatir, a informarse“, explicó Ramos.
Si bien cada asamblea se realiza concretamente en una delegación específica, la funcionaria aclaró que la participación está abierta a cualquier ciudadano que desee acercarse, incluso si pertenece a otro barrio, ya que muchas veces los horarios no permiten asistir a la jornada más cercana al domicilio.
El cronograma de asambleas contempla dos encuentros semanales hasta el 10 de junio, recorriendo las once delegaciones municipales. Tras la jornada inaugural, el próximo encuentro se realizará el jueves en Miguel Lanús, en la Escuela 269 sobre avenida Eva Perón, en el mismo horario. Este despliegue territorial busca garantizar que todos los vecinos tengan múltiples oportunidades para involucrarse en el proceso, ya sea para presentar una idea ya madurada o simplemente para informarse sobre el funcionamiento de la herramienta.
Cómo participar y qué tipo de proyectos se presentan
La operatoria para presentar un proyecto contempla distintos niveles de participación. Según detalló Ramos, hay vecinos y comisiones que ya participaron en ediciones anteriores, incluso con proyectos que llegaron a instancias de votación y obtuvieron segundos o terceros puestos, por lo que llegan a las asambleas con propuestas más formalizadas. Para ellos, el equipo del Presupuesto Participativo lleva formularios que permiten comenzar a diagramar la idea en el mismo encuentro.
En paralelo, la asamblea cumple una función pedagógica para quienes se acercan por primera vez: “Ahí se ‘siembran las semillitas’, que luego crecen y toman forma”, describió la directora. El proceso continúa después de las asambleas con reuniones de seguimiento o atención en oficina, hasta la instancia formal de presentación de proyectos, que puede realizarse de manera presencial u online.
El Presupuesto Participativo está abocado exclusivamente a proyectos de infraestructura y equipamiento urbano, es decir, intervenciones que transformen el espacio público y la ciudad de manera territorial. En este sentido, Ramos subrayó la pertinencia de la herramienta en el contexto económico actual: “El vecino es el que marca las prioridades, más en esta coyuntura. El Estado tiene una planificación, pero a veces los plazos no se cumplen. Entonces el presupuesto participativo es una herramienta muy pertinente para vecinos que tienen una urgencia y dicen ‘necesitamos esto lo antes posible'”.
La funcionaria resaltó que se trata de un mecanismo donde los ciudadanos pueden idear, proponer y materializar una idea en un proyecto concreto, apropiándose del espacio y transformando su barrio. Como ejemplos de impacto, mencionó intervenciones en barrios periféricos donde, gracias a la continuidad del programa a lo largo de los años, se lograron obras simultáneas como plazas y espacios deportivos.
En términos de resultados acumulados, el Presupuesto Participativo de Posadas ya cuenta con más de 100 proyectos ganadores a lo largo de sus once ediciones. De ese total, aproximadamente el 70% se encuentra concluido o en proceso de finalización. Entre las obras próximas a entregarse, Ramos destacó la Plaza Malvinas y diversas intervenciones en la Chacra 22. No obstante, reconoció que cada proyecto tiene su particularidad: mientras algunos cumplen los plazos previstos, otros pueden ralentizarse por factores diversos, lo cual forma parte de la complejidad de la gestión pública.
El tiempo total para que un proyecto se concrete oscila entre dos y tres años. El primer año está dedicado al trabajo con los vecinos, el armado de la propuesta y la votación. A partir del año siguiente comienza la etapa de materialización, que incluye un diseño participativo donde los propios vecinos definen cómo quieren que sea el proyecto, seguido del expediente técnico y la ejecución de la obra. “Lo ideal es iniciar la obra ese mismo año, pero muchas veces comienza al siguiente. Son proyectos grandes, como plazas centrales, por lo que llevan tiempo”, precisó Ramos.
En cuanto a los recursos disponibles, el Presupuesto Participativo tiene asignado el 1,5% del presupuesto anual municipal. Este monto se define cada año, generalmente hacia el mes de septiembre, por lo que mientras tanto se estima el alcance de los proyectos según el contexto económico. Las ideas comienzan de forma general y luego se van ajustando en función del presupuesto disponible, garantizando que las propuestas sean viables y se enmarquen en los recursos asignados.
Apertura
La participación vecinal ha mostrado un crecimiento sostenido, con una incorporación notable de jóvenes, especialmente en proyectos vinculados al deporte y la cultura. Ramos aclaró que el Presupuesto Participativo no está limitado a comisiones vecinales tradicionales: también pueden participar grupos organizados que desarrollan actividades en la ciudad, siempre que el espacio de intervención sea de jurisdicción municipal. Esta apertura ha permitido la presentación de propuestas novedosas, aunque no todas hayan resultado ganadoras. Entre ellas, la funcionaria mencionó un anfiteatro en la zona de la costanera, la Plaza Acrobática frente al Brete, equipamiento cultural para una murga, e intervenciones como pumptracks, bike parks y pistas de atletismo, muchas de ellas impulsadas por colectivos juveniles.
Más allá de su función específica en la presentación de proyectos, las asambleas del Presupuesto Participativo cumplen un rol social como espacios de encuentro e información. “Muchas veces los vecinos no se conocen entre sí, o aprovechan para hacer consultas sobre otros temas. Incluso participan funcionarios que responden inquietudes que no necesariamente están vinculadas al presupuesto participativo”, señaló Ramos.
Para reforzar la transparencia del proceso, este año se incorporó un video con estrategias de proyectos ganadores, con el objetivo de mostrar que no existen arreglos previos y que el éxito depende del trabajo y la dedicación del vecino. La votación final se realiza de manera online a través de la plataforma Muni Digital, con registro de usuarios, lo que garantiza la trazabilidad y legitimidad de los resultados.
Para cerrar, Ramos reiteró la invitación abierta a toda la comunidad para acercarse hoy al mercado de Villa Urquiza, de 18.30 a 20 horas. “Va a ser un lindo encuentro, un espacio para informarse, debatir y conocer la herramienta”, concluyó enfatizando que el Presupuesto Participativo es, en esencia, una oportunidad para que los posadeños sean protagonistas en la construcción de una ciudad más inclusiva y cercana a sus necesidades.




