La forestoindustria misionera atraviesa un escenario complejo marcado por tensiones financieras y un mercado interno que no logra consolidarse. En ese contexto, el presidente de la Asociación Maderera, Aserraderos y Afines del Alto Paraná (AMAYADAP), Enrique Bongers, advirtió que uno de los principales problemas que enfrenta el sector está vinculado al manejo del IVA, que hoy impacta de lleno en la liquidez de las empresas.
El dirigente explicó en FM de las Misiones que muchas firmas acumulan saldos a favor del impuesto, lo que termina generando un desfasaje que complica el funcionamiento cotidiano. “Foresto industria tiene mucho IVA a favor, empresas tienen mucho IVA a favor, que hoy en día le afectan la liquidez realmente, porque tienen que salir a pagar impuestos mes a mes, pero tienen saldos a favor”, señaló. A su entender, se trata de un punto clave que debería ser revisado a nivel nacional para aliviar la situación financiera.
En ese marco, valoró las gestiones encaradas por el Gobierno provincial en relación a medidas como un esquema diferencial en frontera, aunque insistió en que el problema impositivo excede el ámbito local. Bongers consideró que resulta necesario avanzar en herramientas que contemplen las particularidades de las economías regionales, que hoy no aparecen entre las prioridades centrales.
Al describir el presente del sector, el titular de AMAYADAP indicó que el mercado interno mostró un leve repunte entre febrero y principios de marzo, impulsado por la necesidad de reposición en corralones que se encontraban desabastecidos. Sin embargo, aclaró que ese movimiento fue transitorio y que rápidamente se volvió a un escenario similar al de fines del año pasado.
En paralelo, el frente externo tampoco ofrece señales alentadoras. Según explicó, la demanda internacional se mantiene moderada y los valores de exportación se ubican en niveles medios a bajos, lo que reduce los márgenes en un contexto de costos en alza. A esto se suma un tipo de cambio que, en términos reales, resulta menos competitivo que el de un año atrás.

Pese a este panorama, Bongers remarcó que no se registran despidos masivos ni paralizaciones totales en los aserraderos nucleados en la entidad. En cambio, las empresas optan por estrategias de ajuste como la reducción de jornadas o la redistribución de tareas hacia áreas de remanufactura para sostener el empleo.
De cara al mediano plazo, el dirigente planteó la necesidad de impulsar políticas que dinamicen la actividad, con eje en la construcción de viviendas. En esa línea, comentó que el sector elevó un pedido a Nación para que parte de los créditos hipotecarios se orienten a la edificación de casas nuevas, lo que permitiría movilizar no solo a la industria maderera sino también a otros rubros vinculados.
“Que se destine, digamos, por ejemplo, para la construcción de la vivienda nueva. ¿Por qué? Porque eso motoriza la economía dentro de las provincias”, sostuvo, al tiempo que mencionó que una iniciativa de ese tipo podría atender el déficit habitacional y generar un efecto multiplicador en distintas actividades.
Finalmente, Bongers expresó preocupación por la falta de atención hacia las economías regionales en la agenda nacional. “No nos están viendo, digamos, o no nos están atendiendo lo que lo que estamos solicitando”, afirmó. En ese sentido, consideró que el trabajo conjunto entre el sector privado y la provincia podría aportar propuestas que permitan atravesar el actual contexto sin comprometer los recursos del Estado.





