La investigación por el crimen de Enrique Ramón Azamé, el jubilado de 84 años hallado sin vida en su vivienda de Posadas, sumó en las últimas horas un cambio relevante que reconfigura el rumbo de la causa. Mientras avanza el análisis de pruebas y testimonios, un nuevo sospechoso fue detenido y las tres personas que inicialmente estaban bajo sospecha recuperaron la libertad, aunque siguen vinculadas al expediente.
El procedimiento más reciente fue llevado adelante por efectivos de la División Homicidios en el barrio Hermoso, donde arrestaron a Jeremías Maximiliano P., de 28 años, señalado como presunto implicado en el hecho. Según fuentes ligadas a la pesquisa, al joven se le atribuye la sustracción de elementos pertenecientes a la víctima, lo que podría aportar una nueva línea investigativa en torno al móvil del crimen.
Durante el allanamiento concretado en esa zona de la capital provincial, los investigadores secuestraron una garrafa y diversas prendas de vestir que serán sometidas a pericias en las próximas horas. Estos elementos podrían resultar clave para determinar la participación del detenido y su eventual vinculación directa con el ataque que terminó con la vida de Azamé.
En paralelo, el Juzgado de Instrucción N.º 2 dispuso la liberación de las dos mujeres trans y el hombre que habían sido demorados en los primeros momentos de la investigación. Si bien recuperaron la libertad, fuentes judiciales aclararon que continúan supeditados a la causa mientras se profundizan las diligencias y no se descarta que puedan ser nuevamente citados en función del avance probatorio.
La modificación en la situación procesal de los involucrados responde, de acuerdo a lo que se pudo reconstruir, a los resultados de las tareas investigativas realizadas en las últimas horas. El análisis de cámaras de seguridad, la toma de declaraciones testimoniales y los informes forenses fueron determinantes para que los investigadores replantearan las hipótesis iniciales.
Cabe recordar que la autopsia había confirmado que Azamé falleció como consecuencia de un traumatismo de cráneo, en un contexto de múltiples lesiones que evidenciaban una agresión violenta. Sin embargo, con la aparición de nuevos indicios, la pesquisa comenzó a orientarse hacia otras posibles responsabilidades, lo que derivó en este reciente giro.






