Durante meses, el diagnóstico sobre la economía argentina giró en torno a una idea persistente, la existencia de una dinámica desigual en la que los sectores de mayores ingresos lograban sostener niveles de consumo y acceso al crédito, mientras el resto enfrentaba un deterioro sostenido. Sin embargo, los datos más recientes comienzan a matizar ese escenario y muestran señales de desaceleración que alcanzan también a la franja media alta.
Uno de los indicadores que refleja este cambio es el comportamiento del mercado cambiario. Según datos del Banco Central de la República Argentina, en marzo las compras de divisas por parte de personas físicas alcanzaron los 2.363 millones de dólares, aunque el nivel de adquisición de dólar ahorro se ubicó entre los más bajos desde la flexibilización del cepo. Al mismo tiempo, crecieron las ventas, lo que evidencia una mayor necesidad de liquidez en los hogares.
El acceso a la vivienda también muestra signos de enfriamiento. Un informe de la Fundación Tejido Urbano reveló que durante el primer trimestre de 2026 se otorgaron 6.667 créditos hipotecarios, lo que representa una caída del 20% en comparación con el mismo período del año anterior. Además, se observa una fuerte concentración en la banca pública, con el Banco de la Nación Argentina como principal actor en el otorgamiento de estos préstamos.
En paralelo, el sector automotor atraviesa un escenario complejo. Las ventas de vehículos 0 km registraron en abril una caída interanual del 22%, con cifras que se ubican por debajo de las expectativas iniciales. Ante este contexto, concesionarias comenzaron a aplicar descuentos significativos para sostener el nivel de operaciones, en un mercado afectado por la pérdida de poder adquisitivo, las restricciones crediticias y la incertidumbre general.

El mercado inmobiliario, por su parte, presenta un comportamiento mixto. De acuerdo con el Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, en marzo se registraron 5.590 escrituras, lo que implicó un crecimiento interanual del 17,8%. No obstante, esta recuperación no fue acompañada por un repunte del crédito hipotecario, que cayó 24,5% en el primer trimestre. La mejora puntual no alcanza a compensar la debilidad observada en los meses previos.
El turismo internacional aporta otro dato relevante. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos, en marzo salieron del país más de un millón de residentes, aunque la cifra representa una caída del 20% respecto al mismo mes del año anterior. En contrapartida, el ingreso de turistas extranjeros creció levemente, lo que sugiere un cambio en la dinámica del sector





