En una de las esquinas más emblemáticas del centro de Posadas, la tradicional tienda Rincón Musical celebra 58 años de trayectoria, consolidándose como un punto de referencia para distintas generaciones de melómanos que encontraron allí discos, recuerdos y una forma particular de vincularse con la música.
En comunicación con FM 89.3 Santa María de las Misiones su propietario, Celio Clausen, resumió el recorrido como un constante “ponerle garra y seguir, mantenerse y atender como corresponde”, al recordar los inicios de un emprendimiento que logró sostenerse durante décadas.
El comerciante destacó el acompañamiento de la gente como un factor clave al asegurar que “gracias a Dios el público responde, eso tiene mucho que ver para poder seguir”, y remarcó que la prioridad siempre fue “tratar de satisfacer las necesidades” de los clientes, incluso gestionando materiales fuera de la provincia.
En cuanto a los hábitos de consumo, afirmó que tienen tipo de materiales “tanto nuevos como usados”, donde se siguen vendiendo discos de vinilo, y agregó con sorpresa que “hasta me están pidiendo ahora cassette”, evidenciando el regreso de formatos que parecían en desuso.
Sobre el impacto de las nuevas tecnologías, sostuvo que, aunque suelen conseguir diversos materiales, en “cassette no lo estamos consiguiendo”, y describió la demanda como “algo increíble”, al tiempo que resaltó que “la gente viene y busca”.
Al hablar del día que abrieron el local, recordó que “esa tarde, de esa hora hasta que cerramos, increíble la gente como apoyó”, y confesó que fue una sorpresa porque pensaba que “no va a pasar nada hoy, así que vamos a abrir ya”, en referencia a su primer día de actividad.
Respecto al presente del rubro, indicó que “en Posadas y en varias otras partes” no existen negocios similares, y valoró que visitantes de otras provincias suelen destacar que “nosotros no tenemos una casa así”, lo que refuerza el carácter singular del comercio.
En la rutina diaria, expresó que ya lo toma como “una costumbre”, aunque con entusiasmo remarcó que “me encanta, me gusta, y la gente responde, que eso es lo principal”, y definió su continuidad al frente del local como “un orgullo”.
Entre los recuerdos, mencionó la vigencia de las tradicionales cabinas de escucha al señalar que “mucha gente que se va a vivir a otros lados viene y se acuerda de las cabinas”, un espacio que marcó a generaciones de clientes.
También destacó que “en un momento se llegó a tener siete personas escuchando discos”, lo que refleja la importancia de la experiencia musical en el lugar, más allá de la compra.
Finalmente, al referirse a sus preferencias personales, comentó que “principalmente música clásica, yo soy fanático de eso”, aunque aclaró que “todo lo que sea bien interpretado, está todo bien”, en una síntesis de su vínculo con la música tras más de medio siglo de historia.








