Con un mensaje profundo, cargado de testimonios reales y reclamos urgentes, el Mes del Autismo tendrá su cierre este jueves con un encuentro internacional que reunirá a organizaciones, familias y especialistas de toda la región. La iniciativa busca poner en el centro del debate la realidad de la infancia y la adultez dentro del espectro autista, en un contexto donde las demandas por inclusión y derechos siguen creciendo.
El evento es impulsado por Gustavo Aguirre, director de Relaciones Institucionales de APAdeA (Asociación Argentina de Padres de Autistas) y vicepresidente de FADEA, quien destacó que el principal objetivo es visibilizar una realidad que atraviesa a miles de familias: “Nos encontramos para escucharnos, para acompañarnos y para entender que no estamos solos”.
Abril estuvo marcado por diversas actividades de concientización que comenzaron con una vigilia virtual en sintonía con iniciativas de Naciones Unidas. Ese primer encuentro dejó en evidencia la necesidad de generar espacios de diálogo.
“Empezamos a las 7 de la tarde y a las 2 de la mañana no queríamos terminar. Había una necesidad enorme de hablar, de compartir lo que nos pasa”, recordó Aguirre.
Ese espíritu colectivo se trasladará ahora al encuentro de cierre, que se realizará de manera virtual este jueves desde las 19 y contará con la participación de representantes de 12 países latinoamericanos, además de padres, docentes, profesionales, fuerzas de seguridad, organizaciones sociales y personas con autismo.
“Es un espacio abierto, donde todos pueden participar. No es solo para especialistas, es para la comunidad en general, porque el autismo nos involucra a todos”, subrayó Aguirre en una entrevista con FM 89.3 Santa María de las Misiones.
La otra cara del autismo: la vida cotidiana y el juicio social
Uno de los puntos más sensibles que se abordarán es la mirada social sobre el autismo. Aguirre, padre de una niña de siete años con autismo no verbal, relató situaciones que reflejan la falta de comprensión que aún persiste.
“Cuando un chico se expresa libremente, muchas veces lo primero que aparece es el juicio: ‘qué mal educado’. Y cuando explicás que tiene autismo, pasás automáticamente a la lástima. Y no es ni una cosa ni la otra”, afirmó.
En ese sentido, fue contundente: “No queremos lástima ni discriminación. Queremos respeto. Queremos que entiendan que nuestros hijos sienten y perciben el mundo de otra manera”.
También remarcó que se trata de una condición muchas veces invisible, lo que obliga a las familias a explicar constantemente lo que sucede: “El autismo no se ve como una discapacidad física. Entonces tenés que estar explicando todo el tiempo, y eso es agotador”.
A lo largo de la entrevista, Aguirre puso el foco en la experiencia emocional de las familias.
“Muchos padres sienten que están solos, que nadie los escucha ni los entiende. Y la realidad es que cuando nos encontramos, nos damos cuenta de que somos muchos atravesando lo mismo”, señaló.
En esa línea, destacó los espacios de contención que promueve APADEA, como encuentros virtuales periódicos entre familias.
“Ahí se comparten cosas lindas y también muy duras. Pero sobre todo se genera algo fundamental: acompañamiento”.
Y agregó: “Cuando llega el autismo a una familia, muchas veces el entorno se reduce. Hay gente que se aleja, que no sabe cómo acompañar. Por eso es tan importante construir comunidad”.
Un mensaje claro al Estado: “Debe cumplir, no mirar para otro lado”
Consultado sobre el rol de los gobiernos, Aguirre evitó posicionarse en términos partidarios, pero sí planteó una exigencia firme.
“No pretendo que un gobierno entienda, pretendo que cumpla con su deber. La discapacidad no es política, es una cuestión de derechos humanos”, afirmó.
Además, cuestionó situaciones recientes que involucraron expresiones discriminatorias hacia personas con discapacidad: “No se puede atacar a una criatura, mucho menos si tiene autismo. Hay una responsabilidad que no se puede eludir”.
Sin embargo, reconoció un avance: “Hoy el autismo está en agenda. Eso es importante. Ya no se puede invisibilizar como antes”.
Un cambio de paradigma: de la adaptación a la comprensión
Más allá de las políticas públicas, el referente planteó la necesidad de un cambio cultural profundo.
“Vivimos en un mundo que les exige a ellos que se adapten todo el tiempo. Pero quizás deberíamos preguntarnos si no necesitamos un mundo más parecido a ellos, con menos egoísmo y más sensibilidad”, reflexionó.
En esa línea, insistió en que la inclusión no pasa solo por normas, sino por actitudes cotidianas:
“Se trata de entender, de respetar, de no juzgar. De construir una sociedad donde la diversidad no sea un problema, sino una riqueza”.
Un encuentro para visibilizar y transformar
El evento de este jueves 30 de abril será gratuito, virtual y abierto a toda la comunidad. Se espera la participación de referentes internacionales, familias y especialistas que compartirán experiencias y propuestas.
“Queremos que participe la mayor cantidad de gente posible. Esto no es solo un cierre, es un punto de partida para seguir trabajando”, expresó Aguirre.
Además, adelantó que ya se preparan nuevas instancias de trabajo, como la Cumbre Latinoamericana de Autismo prevista para agosto en Argentina.
Lejos de considerar el encuentro como un cierre simbólico, el dirigente dejó en claro que la lucha continúa más allá del calendario.
“El mes del autismo termina, pero nuestra realidad sigue todos los días. Seguimos luchando por derechos, por inclusión, por respeto”, afirmó.
Y concluyó con una reflexión que sintetiza el espíritu de la convocatoria: “El autismo nos atraviesa, pero también nos une. Nos enseña a ser mejores, a acompañar, a mirar al otro con más humanidad. No pedimos nada extraordinario: pedimos respeto”.





