La Policía de Misiones recuperó tres obras de arte religioso que habían sido robadas de una iglesia en Barracão y detuvo a un joven brasileño de 21 años acusado de intentar comercializarlas en territorio argentino. El procedimiento se concretó en la ciudad de Bernardo de Irigoyen, en el marco de una investigación por delito transfronterizo.
El caso se inició tras el robo de las piezas, que cuentan con varias décadas de antigüedad y un fuerte valor espiritual para la comunidad religiosa brasileña. La situación generó conmoción en la localidad y motivó un pedido público de colaboración por parte del párroco de la iglesia afectada, difundido a través de redes sociales.
A partir de esa alerta, efectivos policiales misioneros activaron tareas de prevención e inteligencia en la zona de frontera, con el objetivo de dar con los objetos sustraídos y evitar su comercialización ilegal.
En ese contexto, el martes agentes de la Unidad Regional XII detectaron en Bernardo de Irigoyen a un joven identificado como Esteban Julián R., quien tenía en su poder tres relieves tallados en madera con inscripciones religiosas.
Las piezas, que representan a apóstoles y forman parte del patrimonio de la iglesia damnificada, fueron secuestradas en el lugar. Posteriormente, se confirmó su origen mediante el intercambio de información con autoridades policiales de Brasil.
El sospechoso fue detenido y quedó a disposición de la Justicia, mientras avanzan las actuaciones correspondientes para esclarecer el hecho y determinar posibles conexiones con otros delitos similares en la región.
Según indicaron fuentes policiales, las obras recuperadas serán restituidas a la iglesia de la que fueron sustraídas, en coordinación con las autoridades del país vecino.
El operativo fue destacado como un ejemplo de cooperación internacional en la lucha contra el delito, especialmente en zonas de frontera donde suelen registrarse hechos vinculados al contrabando y al tráfico ilegal de bienes.
De esta manera, la intervención permitió no solo recuperar elementos de valor material, sino también preservar parte del patrimonio cultural y religioso de una comunidad afectada por el hecho.









