Mediante la Resolución Nº 114, el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables de Misiones otorgó la viabilidad ambiental definitiva al proyecto de la empresa Yerbatera del Nordeste S.A., perteneciente al grupo Las Marías, una de las firmas más relevantes con base en Corrientes, para el funcionamiento de su planta industrial en la localidad de Dos de Mayo, zona centro de Misiones.
El expediente, tramitado bajo la órbita de la Subsecretaría de Ecología y Desarrollo Sustentable, establece que el emprendimiento se localiza sobre la ruta nacional 14, a la altura del kilómetro 956,5, en un predio de más de 61.000 metros cuadrados, con una superficie cubierta proyectada superior a los 14.500 metros cuadrados.
De acuerdo con la documentación presentada ante la autoridad ambiental, la actividad principal está orientada al procesamiento de té, incluyendo etapas de selección, secado, molienda, clasificación y envasado, con destino tanto al mercado interno como a la exportación.
La resolución se enmarca en el procedimiento obligatorio de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA), que permite analizar la viabilidad de proyectos productivos en función de sus posibles efectos sobre el entorno. En este caso, la Comisión Técnica interviniente concluyó que correspondía avanzar con la autorización, bajo una serie de condiciones de cumplimiento obligatorio.
La empresa del grupo Las Marías ya viene realizando actividades tanto en el rubro de la yerba como en el té en la provincia de Misiones, adquiriendo y procesando materia prima para sus industrias. Desde hace tiempo trabaja con varios secaderos de Misiones. Quiere decir que se trata de una decisión de ampliar y regularizar sus actividades.
Las dos producciones están atravesando escenarios económicos adversos, principalmente en cuanto al precio que reciben los productores.
Condiciones ambientales
El otorgamiento de la viabilidad no implica una habilitación irrestricta, sino que fija pautas estrictas para el funcionamiento del proyecto. Entre los principales requisitos se incluyen: la implementación de un plan de gestión ambiental y programas de mitigación; la presentación de informes de seguimiento anual; la protección de cursos de agua y nacientes; la prohibición de prácticas como la quema de residuos vegetales; la restauración de áreas intervenidas y la forestación con especies nativas.
Asimismo, la empresa debe informar cualquier modificación en la obra proyectada y ajustarse a la normativa vigente en materia ambiental, incluyendo la Ley General del Ambiente y la legislación provincial específica.
Un contexto adverso
El trámite administrativo de esta empresa se produce en un escenario económico complejo para las principales cadenas productivas de Misiones. Tanto el té como la yerba mate atraviesan una coyuntura marcada por tensiones en los precios, aumento de costos y dificultades para sostener la rentabilidad.
En el caso del té, la fuerte dependencia de los mercados externos expone al sector a las fluctuaciones internacionales y a la competencia de otros países productores. La pérdida de competitividad, sumada al incremento de los costos logísticos y energéticos, impacta de manera directa en la ecuación económica de la actividad.
La yerba mate, por su parte, enfrenta disputas recurrentes en torno a los valores de la materia prima y cambios en las condiciones de regulación del mercado. A esto se agrega un consumo interno condicionado por la caída del poder adquisitivo, lo que repercute en toda la cadena productiva.
El proyecto de Yerbatera del Nordeste se inscribe en la lógica de regularizar sus actividades para desarrollar la actividad con fuerte énfasis en el negocio tealero y una orientación exportadora. La escala prevista para la planta sugiere una apuesta por procesos industriales integrados y por la consolidación de posiciones en mercados externos.
Misiones, principal productor de té del país, concentra una infraestructura y un conocimiento técnico que resultan estratégicos para este tipo de desarrollos. Sin embargo, el desempeño del sector depende en gran medida de variables externas, como la evolución de la demanda internacional y las condiciones macroeconómicas.
En ese marco, la autorización ambiental otorgada por la provincia constituye un paso clave dentro del proceso administrativo de este tipo de emprendimientos, en un escenario donde la actividad tealera busca sostener su lugar en un mercado cada vez más competitivo.





