El gobierno nacional dispuso la prohibición de ingreso a la Casa Rosada para todos los periodistas acreditados, en una medida de carácter excepcional y con escasos antecedentes en la historia reciente. La decisión fue confirmada por fuentes oficiales y comenzó a regir desde este 23 de abril.
La restricción alcanza a los trabajadores de prensa de todos los medios que se desempeñan habitualmente en Balcarce 50. Como parte de la medida, también se procedió a retirar las huellas dactilares utilizadas para el acceso a la sede gubernamental, lo que en la práctica deja sin efecto las acreditaciones vigentes.
Desde el entorno del presidente Javier Milei argumentaron que la decisión responde a la necesidad de profundizar una investigación por una presunta infiltración extranjera en medios de comunicación, así como a una denuncia reciente por supuesto espionaje ilegal.
En ese marco, el Gobierno sostuvo que los permisos de ingreso quedarán suspendidos hasta que avance la causa judicial vinculada a la difusión de imágenes grabadas en el interior de la Casa de Gobierno. “Se decidió quitar las huellas dactilares de manera preventiva”, indicaron fuentes oficiales.
La medida se produce un día después de que la Casa Militar presentara una denuncia penal contra dos periodistas del canal Todo Noticias (TN), tras la emisión de un informe televisivo que mostró distintos espacios internos del edificio. Según las autoridades, el material podría implicar la divulgación de información sensible.
La denuncia quedó radicada en el juzgado federal a cargo del juez Ariel Lijo y apunta a posibles delitos relacionados con la seguridad nacional, incluyendo la difusión de supuestos secretos políticos y militares.
Desde el oficialismo señalaron que la filmación habría vulnerado protocolos de seguridad y expuesto movimientos y rutinas dentro de la Casa Rosada. En el escrito judicial, se advierte sobre un “despliegue de actividades subrepticias e ilegales” por parte de los periodistas involucrados.
En paralelo, el presidente Milei se expresó en redes sociales con duros términos contra el periodismo, en el marco de una creciente tensión entre el Gobierno y los medios de comunicación. Mientras tanto, la suspensión del acceso a la prensa genera preocupación por su impacto en la cobertura informativa y el funcionamiento habitual de la actividad periodística en la sede del Poder Ejecutivo.
BASURAS REPUGNANTES
Me encantaría ver a esas basuras inmundas que portan credencial de periodistas (95%) que salgan a defender lo que hicieron estos dos delincuentes. Espero que esto llegue hasta los máximos responsables.
CIAO! pic.twitter.com/Z46PtFT74k— Javier Milei (@JMilei) April 22, 2026
Fuente: La Nación









