Después de más de 27 años sin elecciones internas, el Partido Justicialista (PJ) de Misiones volvió este domingo a las urnas en un proceso considerado histórico, que marca el intento de normalización institucional y reordenamiento político del espacio en la provincia.
La elección se realiza en los 79 municipios misioneros, con un padrón de más de 55 mil afiliados habilitados para votar, en una interna que enfrenta a dos sectores que expresan diferencias sobre el rumbo del partido.
Por un lado, se ubica el espacio vinculado a la conducción tradicional del peronismo provincial, mientras que por el otro se agrupan sectores alineados con el kirchnerismo, en una disputa que excede los nombres y pone en juego el perfil político del PJ misionero hacia los próximos años.
El proceso también refleja cambios en la estructura partidaria: el padrón actual es considerablemente menor al de décadas anteriores y presenta un alto nivel de envejecimiento, lo que abre interrogantes sobre la renovación generacional dentro del espacio.
En ese marco, la interna no solo define autoridades, sino que funciona como una medición de fuerza territorial, capacidad de movilización y legitimidad interna tras un prolongado período sin competencia partidaria.
San Javier, con una sola mesa y 790 afiliados
En la localidad de San Javier, la jornada electoral se desarrolla con una única mesa habilitada, la número 102, donde están registrados 790 afiliados para emitir su voto.
Desde temprano, representantes de las dos listas organizaron el funcionamiento de la mesa, con presencia de fiscales y militantes de ambos sectores. La concentración en un solo punto genera un movimiento constante de votantes durante toda la jornada.
El proceso avanza con normalidad y la expectativa está puesta en el nivel de participación, así como en el impacto que tendrá el resultado en la estructura partidaria tanto a nivel local como provincial.






