La creación de un nuevo municipio en el este misionero volvió a instalar el debate sobre el ordenamiento territorial en la provincia. Se trata del proyecto para constituir el municipio de Moconá, que implicaría la división del actual territorio de El Soberbio y que ya fue presentado formalmente en la Legislatura provincial con el respaldo de numerosas firmas de vecinos.
La iniciativa propone dar autonomía administrativa a una región que, según los fundamentos del documento, supera los 21 mil habitantes y cuenta con un padrón de más de 6.500 electores, lo que evidencia una comunidad consolidada y con demandas crecientes en materia de servicios públicos e infraestructura.
El planteo no es nuevo, pero cobró impulso en las últimas semanas en un contexto donde Misiones viene avanzando en la creación de nuevos municipios como Dos Hermanas, Fracrán, Salto Encantado y Pozo Azul, con el objetivo de acercar el Estado a las colonias más alejadas de los centros urbanos. En esa línea, también surgieron iniciativas similares en otras zonas, como el caso de Terciados Paraíso, en San Pedro.
El Municipio de El Soberbio reconoce que es difícil brindar servicios adecuados a una zona que se encuentra distante del casco urbano, ya que implica un costo alto y distancias extensas donde hay viviendas rurales y parajes a varios kilómetros unos de otros.
En El Soberbio, la propuesta genera posiciones encontradas. Mientras algunos sectores consideran que la municipalización permitirá una mejor atención de las necesidades locales, otros advierten sobre los desafíos administrativos y políticos que implicaría la división. De todos modos, la decisión final recae en la Legislatura provincial, que deberá analizar la viabilidad del proyecto, siempre escuchando la posición mayoritaria de los vecinos.
Entre los argumentos centrales, el documento destaca que la extensión del actual municipio dificulta una gestión equitativa. Con más de 5.500 kilómetros de caminos vecinales, muchas colonias quedan alejadas de los servicios básicos y de la presencia estatal, lo que genera desigualdades en el acceso a salud, educación e infraestructura.
En ese sentido, la creación de Moconá apunta a mejorar la eficiencia de la administración pública, permitiendo una gestión más cercana, con mayor participación ciudadana y políticas adaptadas a la realidad local. También se plantea como una herramienta para fortalecer el desarrollo productivo y turístico de la zona.
El proyecto subraya el potencial económico del área, basado en actividades como la producción de tabaco, yerba mate y mandioca, la ganadería, la actividad forestal y la pesca. A esto se suma un importante perfil turístico vinculado a los paisajes naturales y al agroturismo, que podría potenciarse con una estructura municipal propia.
Además, se menciona la necesidad de atender de manera más directa a comunidades de pueblos originarios que habitan en la zona, muchas de ellas ubicadas en áreas de difícil acceso dentro de la Reserva de Biosfera, donde actualmente existen limitaciones para la llegada de servicios esenciales.
Desde el punto de vista institucional, los impulsores aseguran que la región ya cuenta con infraestructura básica -como escuelas, centros de salud y dependencias de seguridad-, que permitirían iniciar la gestión municipal con costos acotados y posibilidades de crecimiento progresivo.
Ahora el proyecto comienza su recorrido legislativo, tomando estado parlamentario en la primera semana de mayo, para luego tener su debate legislativo en comisiones. Todo indica que la apuesta será consolidar una política de creación de municipios como estrategia para reducir asimetrías y acompañar el crecimiento de comunidades que reclaman mayor autonomía.





