Los locatarios del Mercado Modelo “La Placita” sienten el impacto de la crisis económica: menos ventas, clientes que comparan más y compras cada vez más medidas. Sin embargo, los comerciantes mantienen una expectativa clara: que la llegada del frío traiga un repunte que les permita “reflotar”.
Así lo expresó en una entrevista con FM 89.3 Santa María de las Misiones, María Eva Duarte, histórica comerciante del tradicional paseo posadeño quien afirmó que la situación económica provocó un cambio en el comportamiento del consumidor, ya que la ropa, que históricamente tuvo un movimiento sostenido, hoy quedó relegada frente a otras prioridades. “No es de primera necesidad, obvio. Entonces la gente estira lo más que puede. Pero siempre algo lleva”, señaló.
En ese contexto, los comerciantes ajustan estrategias para no perder ventas: precios accesibles, variedad y trato personalizado. “Tratamos de ponernos en el lugar del cliente, porque sabemos que no es fácil. Son clientes incondicionales y nosotros tenemos que acompañarlos”, explicó.
Hoy, por ejemplo, las remeras manga tres cuartos, muy buscadas por mujeres adultas, se consiguen entre 13 y 15 mil pesos, mientras que los rompevientos livianos rondan entre los 20 y 25 mil. “Hay opciones para todos, incluso para chicos desde 15 mil. Todo al alcance del cliente”, detalló.
Una crisis que no es nueva
Para quienes llevan años detrás del mostrador, la situación actual no sorprende. “Esto no es de ahora. Lo arrastramos de hace mucho tiempo. Lo que pasa es que hay momentos en que se nota más”, sostuvo Duarte.
La comerciante remarcó que el contexto exige una administración cuidadosa: “No podés gastar lo que no tenés. Eso es lo que a veces lleva a que algunos tengan que cerrar o dejar sus locales”.
El impacto se ve con claridad en el centro de Posadas, donde cada vez hay más persianas bajas. En contraste, La Placita mantiene una resistencia que sus propios trabajadores definen con orgullo. “Hay tantos locales cerrados en todos lados y nosotros seguimos de pie. Somos gente de supervivencia”, afirmó.
Costos que presionan
María Duarte expresó que uno de los problemas que afrontan son los costos operativos. “La luz es lo que más nos golpea. Un local de dos por dos puede pagar entre 80 y 100 mil pesos. Es de terror”, advirtió.
Para enfrentar esa situación, muchos optan por compartir servicios: “Nos organizamos entre varios y así bajamos el costo, pero igual se siente. No es fácil”.
El fenómeno online y el valor del contacto directo
Otro de los factores que genera debate en el sector es el crecimiento de las ventas online. Sin embargo, Duarte relativiza su impacto a largo plazo: “La gente se entusiasma con el online, pero después vuelve. Porque acá puede probarse, elegir colores, modelos. Eso no se reemplaza”.
En ese sentido, destacó el valor del vínculo humano en la experiencia de compra: “A la gente le gusta que la atiendan, que le digan cómo le queda. No podés quedarte con algo que no te gusta”.
Según su mirada, el comercio digital es más bien una tendencia pasajera: “Es un modismo. En algún momento pasa y la gente vuelve a lo de siempre”.
Más allá de la coyuntura, La Placita sigue siendo un punto de referencia para los posadeños. “Antes de ir a otro lado, la gente pasa por acá porque sabe que lo que busca va a encontrar”, afirmó Duarte.
Ese vínculo se construyó a lo largo de décadas y hoy funciona como una red de contención mutua entre comerciantes y clientes. “Esto es un ida y vuelta. Nosotros hoy acompañamos y mañana ellos vuelven a elegirnos”, resumió.
Incluso en tiempos difíciles, el espíritu del lugar se mantiene. Aunque todavía sin confirmación, los comerciantes no descartan organizar alguna actividad por el aniversario del paseo. “Por ahí a último momento nos juntamos, como siempre. También necesitamos una fiesta, un poco de alegría”, deslizó.








